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¿Soy la mala por negarme a pagar quinientos a una compañera?

2020.07.31 09:29 curiosaentodo ¿Soy la mala por negarme a pagar quinientos a una compañera?

Bien, no sé si esta publicación rompe con alguna regla, lo siento si es así. Sólo que esto me ha puesto muy pensativa desde que sucedió y necesito saber si soy la mala. Siéntanse en libertad de eliminarla si es así. También la publico aquí porque mi inglés es un asco. Comencemos (es una historia larga y es MI VERSIÓN entonces pónganse cómodos y tomen algo pues esto será MUY largo). Es mi primera publicación así que lamento si está revuelto o algo.
Todo comienza cuando conocí a esta chica, la cual nombraremos como Berta, habrán más personajes pero bueno, Berta es la principal aquí (a demás de mí) la conocí en la preparatoria, en las primeras semanas de clases, (yo realmente soy alguien que no hace amigos con facilidad, soy tímida, insegura y casi nada sociable, pero intento acercarme pues me gusta conocer gente y tener amigos aunque son muy poquitos los que tengo). Me costó acercarme, era muy cortante conmigo; con el tiempo pude conversar con ella más ya que en los proyectos nos juntábamos en el mismo equipo.
Me cambié de colegio para la prepa. No estaba para nada acostumbrada a trabajar en un equipo donde uno hace todo y los demás sólo te ven trabajar o hacen casi nada. En mi antigua escuela si no trabajas, te sacaban del equipo sin excepción. En este nuevo colegio todos eran más tranquilos, y yo no sabía cómo comportarme, era muy estricta en los trabajos en equipo y durante un semestre entero me peleaba mucho con el equipo que compartíamos Berta y yo. Al final decidí salirme y ella se fue también, ambas estábamos cansadas de pelear y gastar horas de sueño.
No, no estábamos haciéndonos mejores amigas ni nada pero coincidíamos en que no era bueno para ninguna quedarse. Terminamos en diferentes equipos. El siguiente semestre tuve realmente muchísimos problemas y me la viví llorando, apagada, y con mucho estrés (cosas que contaré en otra historia) y de vez en cuando ella me llegó a hablar y escuchar, lo cual me hizo pensar que era una niña muy linda y comprensiva, realmente la admiraba, es alguien que siempre tiene ideas, talento artístico, y sabe sacar mucha plática. Me hacía sentir bien cuando platicábamos.
Poco a poco me di cuenta de cosas que no me agradaban mucho como el hecho de que siempre tenía ideas pero no permitía que otros aportaran, es decir que siempre le gustaban las cosas a su modo. También que le gustaba destacar en trabajos y que sólo trabajaba en cosas que le interesaban. (Claro, en alguien muy creativo, es más fácil trabajar en cosas así y no en física o matemáticas si estas no son tu fuerte) pero era extraño que cuando eran trabajos como escribir una canción o grabar un comercial, estaba muy dispuesta. Si era para un trabajo de laboratorio o una tarea de investigación siempre estaba ocupada en la calle, se quedó dormida, etc. Había pretextos. De todos modos, como trabajaba bien en otras cosas, lo dejábamos pasar. También noté que le gustaba restar un poco a los demás y comencé a sentir que no trabajaba bien en equipo.
Todos en el salón sabíamos que estaba loca por un maestro en específico, aquí es un ejemplo de cómo quiso destacar en un trabajo y hacernos ver mal a nosotros (o bueno, se puso como la heroína y aunque lo fue, no fue del modo que cuenta). En este caso se tenía que escribir una canción, yo tenía una idea tranquila pero no sabía expresarla, al final ella dijo que se encargaría (esto es algo que también es común en ella, cuando no quiere trabajar, se ofrecía a hacerlo en su casa o a veces era porque sólo ella se entendía) pero resultó que le pidió ayuda a un amigo para que se la escribiera y ya sólo era cantarla, ella la pasó a su instrumento. Al momento de redactar el documento de cómo se escribió la canción, puso algo como "Nosotros realmente no estamos familiarizados con esto de escribir canciones, pero para Berta no fue así, gracias a sus poemas y ayuda de su instrumento, la canción fue posible" no recuerdo las palabras pero bueno, el punto es que fue evidente el porqué hizo esto: el maestro que se sabroseaba era quien lo calificaba. Bien, no es para tanto, al menos quiso ayudar al equipo. Y lo hizo.
Ok, no nos hizo ver mal tal cual, pero sí me sorprendió. Pasemos a otro trabajo, en este caso, era hacer una reseña donde grabábamos un vídeo para yt y hablábamos sobre un libro; ella, yo y otra persona nos tocó ser quienes salían en el vídeo. Inventamos un guion y nos pusimos a ensayar. Se le ocurrió decir que dijéramos que era su canal y que nos retaba a leer un libro, ok nada mal, pero luego propuso que me preguntara porqué me puse de grosera y enojona cuando me "recomendó" el libro. No lo vi necesario, ni para hacerlo más real, porqué esa necesidad de que me vea como la "mala" del cuento, pero bueno accedí a la mala.
Son cosas que puedes dejar pasar, al cabo sólo era un trabajo. Fuera de los estudios yo intentaba acercarme, como dije, me sentía cómoda con ella. Pero siempre quería estar cerca de su bff que llamaremos "Ruth". Cuando llegaba al colegio y me acercaba a saludar, me preguntaba si había visto a "Ruth bebé" (sí, así lo decía), y en varios momentos, sólo quería estar con ella. (supongo que es algo normal, todos queremos estar con un amigo más cercano) lo raro era que una vez hablamos y me dijo que se sentía mal porque Ruth la cambiaba por otras personas y se sentía más alejada y en nuestros retiros donde nos abríamos entre el salón, decía que le gustaría que más personas se le acercaran, entonces me preguntaba si no se daba cuenta de que yo me acercaba. Incluso en el último retiro, ELLA propuso que nos juntáramos Yo, ella, Paola y Esperanza (nombres cambiados, por supuesto) a ver películas en una casa. Yo estaba más que feliz, no hay nada mejor que convivir con tus amigas, creí que era una oportunidad para acercarnos más. Pero unos días después de que no hubiesen tocado el tema den nuevo les comenté a Paola y Esperanza que le preguntaría a Berta cuándo le parece juntarnos; a lo que ellas respondieron: oh no, nos canceló. Dijo que las vería con Ruth. Me decepcioné porque bueno, siempre era así. Al menos así podría acercarse a Ruth denuevo.
Finalmente entramos a un nuevo año de prepa, ergo: nuevo salón, nuevos compañeros. Las listas me informaron que Paola y Esperanza este año estarían en mi salón (el pasado no lo estuvieron) al igual que Berta. Yo estaba muy feliz, tenía la esperanza de que este fuera un gran año. Esta escuela AMA poner trabajos en equipo, yo no los disfruto del todo, se me da más trabajar sola pero no me gustaba la idea de dejar a Paola, Esperanza y Berta solas. Esto lo digo porque los equipos que se formaban eran de este modo:
Maestro: FORMEN EQUIPOS DE SEIS PERSONAS PARA TODO EL SEMESTRE
-Se forman equipos de ocho, cinco y siete- Por lo que sólo estábamos Paola, Esperanza, Berta y yo. Los equipos que les faltaban integrantes eran esos donde una trabaja todo el documento y otra trae el cutter y ambas consiguen la misma calificación (Historia real) por lo que no era viable eso, y los que les sobraban eran de personas "combo", todos juntos sí o sí. Bueno, Berta es muy lista, yo también soy muy buena estudiante al igual que Esperanza, Paola no era la mejor en cuanto investigar pero siempre aportaba algo. No tenía problema, pero qué sucede, resulta que mientras hacíamos la corta lista de cuatro integrantes para trabajos de seis personas, me dice Ruth "no, espera, estoy pensando en irme con el equipo que tiene ocho personas" me quedé muy sorprendida, me dolió, ( debo aceptar que, como eran trabajos de debate y el equipo de ocho estaba formado con dos integrantes del club de debate bastante buenos, entendería porqué no quería competir contra ellos o era más beneficioso trabajar con ellos) pero pues... viendo que de por sí somos un equipo pequeño, reducirlo a uno de tres, sí me dejó un mal sabor de boca, sin decir nada taché su nombre y entregué el papel. El profesor me miró sorprendido y me advirtió que sería un año pesado con un equipo tan corto.
(PD: En el primer debate ganamos, el profesor incluso me dijo que debería entrar al equipo de debate, esto me hizo ver que nadie puede decirnos que somos tontas ni nada a pesar de lo que aparentamos, esto lo escribo porque supe que Berta creyó que no sabíamos trabajar. Así que pudimos seguir adelante todo el año). El último semestre ella se cambió con nosotras, yo gustosa la acepté, olvidé todo. Oh no, gran error.
Semestre final = HARTOS TRABAJOS EN EQUIPOS
Me saltaré varios proyectos de aquí, pues casi todos terminaban con una pequeña pelea o Berta saliiéndose del trabajo porque no hizo su parte y prefería abandonar a desvelarse. Cabe resaltar que , Paola y Esperanza son dos amigas mías quienes no dañan a nadie, son bien tranquilas, un pan de dios. Así que sólo peleábamos Berta y yo.
Aquí es cuando Berta comenzó a actuar muy diferente.
Última presentación antes de la pandemia, hacer una investigación con conclusiones tipo PROPUESTAS. Como podrán suponer, era en equipos, y no era de un tema creativo. Decidimos hacerlo en línea, pero Berta nunca apareció, ella estaba ocupada, ya habíamos acabado con la parte informativa y aparece Berta preguntando en qué ayudaba. Yo le propuse que buscara info para agregar, pero dijo que ya habíamos puesto todo, entonces le propuse que escribiera las propuestas pero ella dijo "bueno, leyendo lo que pusieron, no encuentro propuestas así que pondré mi conclusión". Le comenté de nuevo que eran propuestas pero dijo que ella sabía qué poner y escribió algo tan personal que no aportó al trabajo, le pedí que escribiera lo que el profesor pedía pues era parte de la calificación pero se negó argumentando que "No había algo funcional para las propuestas" le pedí que incluso se inventara algo, al final sólo era un trabajo, y que incluso la ayudaremos a completar pero usó el pretexto más RIDÍCULO "No me engañaré a mí misma escribiendo algo que no creo" eso me dejó tan confundida, al final cada quién escribió una propuesta, ella no, dejó su opinión personalizada y así terminó esta conversación hasta que terminando de presentar chequé mi celular y vi un mensaje de ella diciendo que ya sabía qué poner. Aclaro que no vi el mensaje hasta después de presentar pero me reí un poco porque recordé lo que dijo la noche anterior.
Ahora sí, después de esta larga larga introducción de cómo fue trabajar con ella por dos años, puedo iniciar con lo que respecta a mi pregunta.
Desde que inició el último semestre se nos dejó un trabajo de ecología donde tendríamos que ayudar a una comunidad. Yo realmente en los proyectos, (y creo que todos) preferimos un trabajo donde no tengamos que poner mucho dinero. Vamos, es la prepa, ¿para qué gastar tanto en algo así? En fin, se me ocurría hacer algo con cosas reciclables, pero debo poner que los maestros que tenemos son bien dedicados a su trabajo, es decir, hacen el trabajo con pasión, lo aman realmente. La maestra de ecología era una total mujer verde, entonces cuando estábamos dando ideas para el trabajo, Berta propuso una granja de abejas (apiario) "estaría genial que tuviese cada una un apiario en su casa" bueno, realmente era un proyecto maravilloso, pero pues no ninguna tenía lugar dónde poner una caja así mas que Berta. "En tu cochera" dijo ella, "NO TE VAN A HACER NADA" (esto es más importante más adelante) la maestra finalmente se nos acercó para ver qué íbamos a hacer, le comenté mi propuesta y asintió, pero cuando Berta dijo "yo propongo un apiario" la maestra casi saltó de alegría, obviamente insistió en que ese fuera el proyecto, y bueno a regañadientes aceptamos. Lo hablamos y se ACORDÓ que como ninguna mamá de nosotras permitiría abejas en su casa y por la falta de espacio, sólo Berta tendría el apiario en su casa e iríamos con ella a ayudarla. (Lo hablé con mi mamá y divertida dijo que ni loca dejaría que abejas anduvieran en su casa, a demás de que tengo perros que no querría que destruyeran, atacaran o fueran atacados) El proyecto incluía hacer videos documentando el proceso.
No teníamos una caja de abejas (obviamente) y ella propuso que la HICIÉRAMOS NOSOTRAS MISMAS no hace falta decir que es un trabajo difícil si nunca has usado martillo, taladro, cierra, etc. A demás de lo costoso que sería conseguir los materiales, por lo que se descartó la idea al momento. Avance rápido y finalmente consigo (yo) una caja GRATIS por un contacto. Berta hizo lo que pudo para que nos dieran una pero nos iban a cobrar unos miles de pesos en la caja, la abeja reina, etc. (Hizo lo que pudo, pero ya verán porqué recalco algunas cosas) Estábamos satisfechas con que ya se reduciría el costo del proyecto; la caja estaba usada pero vacía, la llevamos a su casa y a petición de Berta, la dejamos en su cochera y llamé al contacto que me ayudó con la caja para que nos dieran tutoría pues ninguna sabe algo sobre cómo cuidar abejas. Compramos flores para que las abejas tuvieran de qué alimentarse, no fueron tan costosas. Nos fuimos todas tranquilas.
Cada parcial teníamos que entregar un avance del proyecto. (Yo trabajo con lo que tengo y me esfuerzo por conseguir lo mejor cuando puedo) Me ofrecí a editar el video con una app de celular, que era lo que tenía en ese entonces, todas aceptaron, ponía calco-manías de abejas, letreros... en fin, el video quedó "tierno" pero a Berta no le pareció, por lo que ella lo terminó editando a su gusto. La maestra podría decirse que yo era de sus favoritas, le gustaban mucho los trabajos que le entregaba, por lo que no veía el problema. En fin, menos trabajo para mí. Hubo dificultades para juntarnos, al ser forzosa la aparición de todos los integrantes en el video, teníamos que juntarnos al menos dos veces a la semana, oh pero Berta... Berta comentó que las tardes sólo podía ciertos días (al igual que nosotras por clases obligatorias de las tardes) sin embargo en los días libres Berta no podía faltar a sus clases de fuera de la escuela, citas con ciertas cosas que no mencionaré, trabajo, etc. (Puedo entender que sea una persona ocupada, pero entonces ¿porqué poner un proyecto tan difícil y hacerte responsable sabiendo que no puedes?
(Oh, y si se preguntan porqué no puse un alto, la maestra insistía que todo saldría de maravilla, no había vuelta atrás) Qué equivocada estaba la maestra.
Todo salió bien el primer parcial. Cuando inicia el encierro, es cuando las cosas salen mal, pues no podíamos juntarnos para continuar y sólo faltaba un vídeo.
Debo explicar algo:
El primer vídeo sólo era explicar el proyecto
El segundo era consiguiendo materiales e iniciando el proceso
El tercero eran los resultados, así que apenas en el tercero estarían entrando las abejas en la historia.

Un día cualquiera, recibimos en el grupo un mensaje de Berta totalmente asustada pues "¡Hay abejas en el apiario! (El tutor nos dijo que conseguir abejas sería rescatándolas, a un costo de 600-800 pesos no recuerdo. Milagrosamente, al tener la caja medio usada, las abejas aparecieron sin necesidad de gastar un solo peso, esto era lo mejor que nos pudo pasar, incluso con una abeja reina, Dios, Oddin, Buda, estaban de mi lado y en el de nuestras carteras) Me pidió que llamara inmediatamente al tutor que fuera a ayuarla, el apiario seguía en su cochera y tenía miedo de que LAS ABEJAS LE HICIERAN ALGO y yo estaba que me moría de risa por dentro porque ella misma dijo que LAS ABEJAS NO TE HACEN NADA, claro que no me puse a discutir y la tratamos de calmar mientras hablaba con él, lo mismo dijo, las abejas no te hacen nada. Pero no escuchó, después de un rato de alarme nos mandó un audio (o mensaje, no recuerdo) diciéndome que la había regado por completo. Se me heló la sangre, ¿qué había hecho?
Resulta que mientras yo hablaba con el tutor, ella llamó a otra persona y ellos eran los dueños oficiales de la caja que me habían prestado (la caja me la prestó un maestro, el tutor se la pidió) y pidieron que se las regresáramos. Le comenté al tutor esto, me dijo que si queríamos conservarla simplemente no le siguiésemos hablando, (sé que estaba mal, pero sólo eran unos meses, estaba desesperada y asustada) el señor pidió la dirección de Berta y ella se la pasó, también le comentó el señor que nos multarían por tener abejas sin permiso y blablablablabla, yo le insistía, suplicaba que no les dijera más pero ella dijo que sí se las entregaría y tendría que comprar otra de tres mil pesos masomenos. Estábamos muy molestas pero ya no había nada qué hacer. Ahora, ella dijo que alguna de nosotras tendría que ir a comprar la caja, yo no me muevo sola por la ciudad, tengo padres protectores, al igual que las otras dos (P Y E) por la pandemia mi familia ni loca quería salir, y bueno P Y E tendrían sus propias razones por las que no pudieron ir. Berta sí se puede mover sola, así que ella se el tutor fueron por la caja. Este ayudó a mover las abejas al nuevo apiario. Claro que los servicios del tutor no eran de a gratis y le cobró todo a Berta, acordamos pagarle cuando nos pudiésemos ver.
Como la pandemia se extendió la maestra CANCELÓ el proyecto y lo transforma en una forma de exentar. El proyecto nuevo era individual (Aleluya cñor Oddin, jebus o Buda) pero sólo quienes participen en la parte final del proyecto antiguo exentarían. Le preguntamos a Berta qué sucedería y dijo "pues yo lo voy a entregar" y mis ojos estaban como platos al leer ese mensaje, pero no soy alguien tranquila (creo que se dieron cuenta) y me puse a defender que nosotras igual deberíamos participar. (Estudiar online fue más complicado de lo que creíamos, exentar habría sido una bendición, así es HABRÍA SIDO) Creo que al final se dio cuenta de que ninguna pagaría si nos saca del proyecto. Ella ya había hecho supuesta mente 90% del vídeo, nos dio unas cuantas frases a narrar y se ofreció a editarlo.
Aquí termina la parte del proyecto por el momento, Berta nos comenta el total de todo y pone que son unos $430 cada una. Es el primer proyecto que pagaba más de doscientos y estaba algo molesta, pero aceptamos pagarle. Pero con la pandemia le pedimos tiempo pues nuestros padres no tenían el dinero por el momento. Ninguna tiene un nivel económico alto, así que entendíamos la situación de cada una. Hubo unos días que en el grupo pedía si ya se lo podíamos pagar, aquí fue cuando hubo algo que me llamó la atención. Berta comentaba que quería comprarse unas cosas de arte con el dinero que le pagaríamos, en mi caso y el de las demás igual el dinero mi familia lo estuvo usando para comida, nada de caprichos. Por lo que esperaba que mínimo diera tiempo para poder establecer el dinero.
Ahora pasemos a otro suceso de otra materia que tiene que ver con esto. Un proyecto algo largo de investigación y creación de infografías y carteles, éramos (como siempre) tres, era un proyecto de.... (adivinaron) seis personas. Mandé mensaje al profesor, quería saber si se podía con otros salones, dijo que sí. P y E insisten que invitemos a Berta al equipo, con tal de trabajar menos, estuvimos de acuerdo. Resumen de la conversación.
¿Tienes equipo?
No
¿Te nos unes?
No... esque como que no saben trabajar y tengo que corregirlas mucho y me canso... lo haré sola
Oh bueno, nice
Metimos a otra persona y empezamos a trabajar.
Unos 20 min después de empezar (Tardamos alrededor de unas 6 horas en el trabajo) Recibo un audio de Berta "Oye, siempre sí quiero trabajar, ya no me alcanza el tiempo para hacerlo sola" y pues me quedé como "pues..."
"Ah no, mejor sí lo hago sola" y dejó de contestar
Faltando DIEZ minutos para entregar el proyecto, Berta me manda un audio: Oye Unicornio, como ya las ayudé en entrar en el proyecto, ¿podrían meterme en el trabajo porfa?
Yo lo sentí un tipo amenaza en el momento, pues aún no se entregaba el proyecto, así que podía sacarnos aún, aunque ya no lo creo porque pues se arriesgaría a que no le pagáramos (cuánta guerra por un proyecto) en fin, lo pusimos.
Siguiente proyecto
¿Te nos unes?
Va, pero... nos faltan dos, ¿no?
Sí pero ya tienen todos equipos
¿Se puede con otros salones? (Me imagino que se quiso ir con Ruth)
Sí, también ya tienen equipo.
*Se desconecta*
Nosotras: ._____.
Trabajamos desde las cinco de la tarde hasta la una de la mañana y aún nos faltaba un poco para acabar. Sin ratros de Berta. Acordamos levantarnos temprano para acabarlo.
Faltando denuevo unos minutos para entregarlo, Berta aparece.
"Hola, supongo que ya me sacaron jajaja"
Ninguna respondió, estábamos molestas
"¿Ya acabaron o las ayudo en algo"
-Visto-
-¿Podría alguien responderme al menos?
POR PRIMERA VEZ PAOLA LA ENFRENTO, SE ME HIZO TAN TIERNO Y GLORIOSO
Sí, te sacamos, y ya lo acabamos.
Ok, perdón ¿Me entregan mi dinero?
Bien, aquí ha pasado un tiempo considerable, sin embargo como podrán suponer, las cosas no iban bien. Sólo yo respondí esta vez: Berta, te JURO pagarte, pero no es mi dinero, mis papás tienen que avisarme (cabe aclarar que igual estaban molestos por los sucesos que ocasionaron esto pero igual saben que pagar era lo correcto)
El día de entrega del vídeo Berta me manda mensaje diciéndome que la aplicación con la que editaba se estropeó, y bueno con lo que sucedió la vez pasada no creía que yo editando el video sería una gran opción. (A demás de que TODOS los demás vídeos de otras materias, yo los editaba por horas en un nuevo programa) pero ni P ni E sabían editar así que lo hice, lo edité como lo pidió y faltando una hora maso menos, mi computadora comenzó a fallar y se perdió el archivo y mi aplicación ya no quiso funcionar, me asusté tanto y les informé a mis compañeras, todas estaban asustadas mas ninguna me echó la culpa, hablamos con la maestra y nos dio tiempo de entregarlo. Cabe aclarar que ya todas habíamos entregado todo y este vídeo sólo era para asegurar un diez. Pero no hubo modo de que mi computadora funcionara a tiempo, así que el vídeo se perdió. Es decir, entregamos... nada. Me disculpe muchísimo con el equipo pero ninguna estaba molesta, sólo Berta porque el proyecto fue para nada.
En mi preparatoria si no tienes todo pagado, no te dejan ver tus calificaciones (sigo sin saber con qué promedio me gradué) no hemos podido pagar. Berta mandaba mensajes al grupo pidiendo su dinero en el grupo, yo le respondía que esperara, las demás nunca le respondieron. Hasta que me cansé y esperé a que me dijeran mis padres cuándo lo tendrían. (Son del tipo que si insistes se enojan mucho, dan miedo). Por lo que ya no respondía sus mensajes, siempre respondía lo mismo.Hasta que una vez me marcó, pidiéndome el dinero, la llamada fue la siguiente:
¿Hola?
ZOE ¿ya tienes el dinero?
Déjame ver -la pone en silencio-
Pa, que si ya tienes el dinero
Pues... sólo traigo este billete en mi cartera... pero bueno, dile que sí
-Suspiro- sí, ya lo tengo, puedes venir por él, trae cambio porfavor.
¿No me lo pueden traer?
-Miro a mi papá quien niega con la cabeza-
No, perdón, no podemos
Ok, a las cinco iré, ¿está bien?
Claro, aquí te espero
-No vino-
Insistió que se lo llevara a su casa, pero mi familia no estaba de acuerdo, por lo que me dio la opción de que se lo depositara. Le expliqué esto a mi papá y me dijo molesto que le dijera que no, que si lo necesitaba tanto, que viniera por él. Así lo hice. Ahí empieza el pleito pues Berta se molesta diciendo que no es justo, que no quería quedar mal conmigo, etc. "Te estoy dando opciones" no me estaba haciendo ningún favor realmente, pero pues como dije, mis padres no estaban contentos con esto. "No hubiese hecho el video y exentas que sí me pagas, y como no hiciste nada pues para qué" (borré todo, no recuerdo bien lo que decía) pero ese "No hiciste nada" me rompió, comencé a decirle todo, todo lo que pensaba, lo que sentía, lo que soportaba de ella, las frases que nos decía de lo mal que trabajamos. Fue una gran discusión, ella igual mencionó cosas de mí, no la representaré pues hay cosas que no pienso mencionar. al final de tantas palabras sólo dijo "Mañana voy por el dinero y ya" Estaba por decirle que trajera cambio exacto pero mi enojo y tristeza me hicieron decirle "Pues me la estoy pensando en si te pago o no" Aunque realmente quería decir "en ese momento" y eso la enojó más (por obvias razones) Finalmente le dije que igual molestara a las demás (investigando un poco, a las demás sólo les mandó uno o dos mensajes según me dijeron) Realmente sí quería pagar pero estaba muy molesta en ese momento, y le dije que ese dinero era de mi papá, lo único que había, pero terminó bloqueando mi celular.
No le entregué el dinero, a veces me siento mal por esto pero mis amigos insisten en que estuvo bien defenderme. ¿Uds qué opinan? Aclaro que sé que el dinero sin importar para qué lo quería, pues se lo tendría que pagar, pero sabiendo que es más para un capricho que para una emergencia, mínimo se pudo esperar.
Dudo que alguien lo lea completo pero si lo hacen, espero sus respuestas.
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2018.06.27 06:13 master_x_2k Enredo III

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Enredo III

Abrí las puertas de vidrio para que Brian pudiera llevar las cajas de muebles. Lo que más me sorprendió de su edificio de apartamentos fue lo despejado que estaba todo. Sin basura, sin gente, sin ruido. Había un tablero de anuncios justo después del segundo juego de puertas, que era algo que normalmente podría haber esperado que fuera un poco desordenado, por regla general, pero incluso allí, las publicaciones individuales estaban cuidadosamente espaciadas, y todo estaba sellado detrás un cristal con una sola cerradura pequeña. Se sentía un poco estéril. O tal vez era solo que yo estaba acostumbrada a un área con más carácter.
No sabía qué decir. No solo en términos de la construcción de apartamentos de Brian, no tenía idea de qué palabras saldrían de mi boca. No tenía la destreza para charlar de forma natural. Por lo general, me las arreglaba planificando constantemente lo que podría decir. El problema era que me había distraído, no tanto por los atributos de Brian, sino por haber tomado conciencia de que los había estado mirando. Ahora que estaba tratando de recuperarme, ponerme en equilibrio mental y planear algo de conversación, todo lo que podía pensar era 'Maldición, Taylor, ¿por qué no puedes pensar en algo que decir?'.
Entramos en el ascensor, y Brian descansó las cajas en la barandilla de metal en el interior. Me las arreglé para preguntar, “¿Qué piso?”
“Cuarto, gracias.”
Presioné el botón.
Subimos, y cuando se abrió la puerta, le ofrecí a Brian una mano para estabilizar las cajas mientras él se retiraba del ascensor. Lideró el camino por el pasillo y se detuvo junto a una puerta mientras yo buscaba las llaves que me había dado, para encontrar la de su apartamento.
No estaba segura de lo que esperaba ver en el lugar de Brian, pero aun así logró sorprenderme.
Lo primero que noté fue que los techos eran altos. El apartamento era prácticamente de dos pisos, un arreglo bastante abierto con pocas paredes. La cocina estaba a nuestra izquierda cuando entramos, pequeña, separada de la sala de estar por un mostrador de bar / cocina. A nuestra derecha estaba el armario del pasillo y las paredes que abarcaban el baño y uno de los dormitorios. Justo en frente de nosotros estaba la espaciosa sala de estar, respaldada por una ventana del piso al techo y una puerta de vidrio que daba a un balcón de piedra. Unas escaleras conducían a un dormitorio situado encima del baño y el primer dormitorio. Supuse que era allí donde dormía Brian, basándome en la cama no desordenada, pero no hecha, que estaba a la vista desde donde estaba parada.
Lo que me impresionó, creo, fue lo suave que era el lugar. Había dos estanterías, de color gris claro, en la sala de estar. En los estantes, vi, había una mezcla de novelas, plantas y libros antiguos con espinas de cuero rajado y raído. Las frondas de algunas de las plantas colgaban sobre los estantes. El sofá y la silla que lo acompañaba eran de pana color canela pálido, con cojines gruesos y lo suficientemente profundos que parecían poder perderse en ellos. Podría imaginarme acurrucarme en ese sillón con las piernas tapadas a mi lado, un libro en mis manos.
De alguna manera había estado esperando una estética similar a la del cromo y el cuero negro. No es que asociara la personalidad de Brian o su gusto con ese tipo de diseño, pero era lo que podría haber pensado que un joven soltero podría llegar a conseguir. Ya fuera la suavidad de los colores, el pequeño frasco con piedras, el agua y el bambú en la encimera de la cocina o las imágenes en tonos sepia de los árboles en el vestíbulo, el lugar me dio una sensación de tranquilidad.
Sentí una punzada de envidia, y no fue solo porque el apartamento de Brian era agradable. Estaba obteniendo una mejor idea de quién era, y cómo éramos personas muy diferentes, en cierto sentido.
Brian gruñó mientras dejaba las cajas junto al armario delantero. Se quitó las botas y lo tomé como una señal para quitarme los zapatos.
“Entonces, ya empecé un poco”, me dijo, llevándome a la sala de estar, y vi que había un montón de tablas de color gris claro y una caja de cartón vacía apoyada contra la pared. “Resulta que realmente necesita un segundo par de manos. ¿Quieres algo antes de comenzar? Prefieres el té al café, ¿verdad? ¿O quieres un refresco? ¿Un bocado?”
“Estoy bien”, sonreí, quitándome la sudadera y poniéndola en el mostrador de la cocina. Le había prometido a Tattletale que lo haría. Sintiéndome muy consciente de mí con mi barriga expuesta, traté de distraerlo con la tarea que tenía entre manos: “¿Empezamos?”
El primer trabajo, el que dejó incompleto, era un conjunto de estanterías, y comenzamos con eso. Era, como él había dicho, un trabajo para dos personas. Los estantes tenían tres columnas con seis estantes cada uno, y cada parte se acoplaba con la ayuda de clavijas de madera. Era imposible presionar dos piezas cerca de la parte superior sin que las que estaban cerca del fondo se separasen, y viceversa, así que conseguimos un ritmo en el que uno de nosotros juntaba piezas mientras que el otro impedía que todo lo demás se desarmara.
En general, nos llevó unos veinte minutos más o menos. Después de verificar que todo estaba encajado y alineado, Brian arrastró el estante del piso y lo colocó contra la pared.
“Ese es uno”, sonrió, “¿Estás segura de que no quieres un trago?”
“¿Qué tienes?”
“Ven, tengo cosas en la nevera. Elije lo que quieras.”
Agarré una cola de cereza. Brian agarró una cocacola, pero casi la ignoró mientras abría la siguiente caja, la cuadrada que medía casi cuatro pies de ancho, y comenzó a colocar las piezas individuales en el suelo de la cocina. Una mesa de cocina con taburetes.
Resultó que la mesa de la cocina era un trabajo más difícil que la estantería. Las patas debían sostenerse exactamente en el ángulo correcto, o los pernos se atascaban en los agujeros, o forzaban a la pata de la mesa a salir de su posición. Cada vez que eso ocurría, terminamos teniendo que sacar el perno y comenzar de nuevo. Terminé sosteniendo firmemente la primera pata de la mesa mientras atornillaba los pernos de la base.
Sin mirarme, colocó su mano sobre la mía para ajustar el ángulo una fracción. El contacto me hizo sentir como si alguien hubiera arrancado una cuerda de guitarra que iba desde la parte superior de mi cabeza hasta la mitad de mi cuerpo. Un profundo ronroneo en mi interior que no se podía escuchar, solo se sentía. Me alegré mucho por las mangas largas de mi top, porque se me ponían los pelos de punta.
Me encontré por defecto cayendo en mi defensa más básica, quedarme callada, quedándome quieta, así que no podía decir ni hacer nada estúpido. El problema fue que esto me hizo muy, muy consciente del silencio y la falta de conversación.
Probablemente Brian no había siquiera notado el silencio, pero me pregunté qué decir, preguntándome cómo iniciar una charla o cómo mantener una conversación. Fue agonizante.
Se acercó para ver mejor mientras colocaba una tuerca en el perno, y su brazo se presionó contra mi hombro. De nuevo, provocó una reacción casi elemental de mi cuerpo. ¿Fue esto intencional? ¿Estaba señalando interés a través del contacto físico casual? ¿O estaba asignando significado a algo casual?
“Casi terminado”, murmuró, ajustando su posición para comenzar a atornillar el otro perno para la pata de la mesa. Su brazo no estaba presionando contra mi hombro ahora, pero por la forma en que estaba agachado, su rostro estaba a solo unos centímetros del mío. De acuerdo, eso fue peor.
“Taylor, ¿crees que puedes agarrar esa llave más pequeña sin mover la pierna?”
No confiaba en mí misma para responder sin hacer un ruido raro, así que simplemente cogí la pequeña llave y se la entregué.
“Eso es más rápido, gracias”, respondió, después de un segundo, “¿Puedes pasarme la tuerca?”
Lo hice, dejándolo caer en su mano en lugar de colocarlo allí, preocupada por lo que podría hacer o por cómo reaccionaría si mi mano tocaba la suya. No iba a sobrevivir las siguientes tres patas de la mesa de esta forma, y mucho menos las banquetas o el tercer mueble que ni siquiera habíamos empezado.
“¿Taylor?”, Preguntó.
Dejó la pregunta colgar, así que tragué saliva y respondí: “¿Qué?”
“Relájate. Puedes respirar.”
Me reí ligeramente al darme cuenta de que estaba conteniendo la respiración, lo que resultó en una exhalación nerviosa y entrecortada que solo aumentó la incomodidad que estaba sintiendo.
Él estaba sonriendo, “¿Estás bien?”
¿Qué se supone que debía decir? ¿Admitir que no sabía cómo lidiar con estar cerca de un chico guapo?
Miré al suelo, a la pata de la mesa que sostenía. “Me pongo nerviosa cuando estoy cerca de la gente. Pienso en, ya sabes, que tal vez tengo mal aliento, o tenga olor a sudor, y no podría notarlo porque es mío, así que aguanto la respiración así para estar segura. No sé.”
Bravo, Taylor. Bravo. Imaginé el más lento y más sarcástico de los aplausos lentos. Hablando de mal aliento y sudor era totalmente el camino a seguir. Uno de esos momentos brillantes que me daría vergüenza cada vez que lo recordara en los siguientes años o décadas, estaba segura.
Entonces Brian se inclinó, cerrando los escasos centímetros de distancia que nos separaban, hasta que nuestras narices prácticamente se tocaron.
“No. Hueles bien”, me dijo.
Si hubiera sido un personaje de dibujos animados, estaba bastante segura de que ese era el punto en el que me salía vapor de las orejas, o me derretía en un charco. En cambio, fui con mi primer instinto, una vez más, y me quedé muy callada. Me di cuenta de un calor en mi cara que debe haber sido un rubor furioso.
Sería difícil decir si fue una misericordia o no, pero Brian se distrajo con el sonido de una llave en una cerradura, y la apertura de la puerta de entrada.
Lo primero que pensé fue que la chica que entró era la novia de Brian. Entonces la vi mirar hacia nosotros, sonreír, y noté la similitud entre sus ojos y los de Brian. Su hermana.
Mi segundo pensamiento, o mi segunda reacción, en realidad, fue difícil de poner en palabras. Es como, podrías mirar un Mercedes y decir que era una hermosa obra de arte, incluso si no eras alguien que prestaba mucha atención a los autos. En líneas similares, cuando veías un Mercedes con una calcomanía de llamas barata pegada a las ruedas y un alerón casero pegado en la parte trasera, era doloroso y decepcionante en un nivel fundamental. Eso fue lo que sentí, mirando a Aisha.
Era hermosa, tan femenina como Brian era masculino, con pómulos altos, cuello largo y, aunque era dos o tres años más joven que yo, ya tenía pechos más grandes que los míos. Podrías convencerme de cortarme un dedo por tener piernas, cintura y caderas como las de ella.
Maldita sea, esta familia tenía buenos genes.
Solo necesitabas echar un vistazo a Aisha para saber que iba a ser completamente hermosa cuando terminara de crecer. Dicho eso, sin embargo, tenía una raya de cabello decolorado y parte de ese cabello decolorado había sido teñido en una franja de color púrpura. Era como si hubiera hecho todo lo posible por parecer vulgar, con shorts de jean rasgados sobre leggings de red verde neón, y un top sin tirantes que dudaría incluso en llamar ropa interior. Cualquier envidia que sentía hacia ella se veía acentuada por un sentimiento casi de ofensa, en cuanto a cómo estaba arruinando lo que le habían dado naturalmente.
“¿Estoy interrumpiendo?”, Dijo, con un tono ligeramente burlón, mientras me miraba sin poder entenderlo.
“Aisha”, Brian se levantó, “¿Qué estás haciendo aquí? Tú-” se detuvo cuando una mujer negra robusta y sólida entró por la puerta principal. Donde la mirada de Aisha hacia mi había sido ambigua, la mirada que esta mujer me dio fue todo lo contrario. Desaprobación, disgusto. Me di cuenta de lo que debía parecer, ligeramente sudorosos, en el suelo entre los muebles, con el estómago visible, prácticamente brillante con un rubor rosado. Me apresuré a agarrar mi sudadera y ponerla.
“Señor. ¿Laborn?”, Dijo la mujer pesada, “Me temo que esperaba que estuviera más preparado, pero parece que está en medio de algo.”
Brian negó con la cabeza, “Si señora. Sra. Henderson. Estoy casi seguro de que su oficina me dijo que los esperara a las dos esta tarde.”
“Esa fue la hora original. Aisha me dijo que quería reprogramar-” La señora Henderson se interrumpió y le lanzó a Aisha una mirada dura.
Aisha sonrió, se encogió de hombros y se levantó de un salto, así que estaba sentada al final del mostrador de la cocina. “¿Qué? Hay una película que quiero ver esta tarde con mis amigos.”
“Si hubieras preguntado, podría haber dicho que sí”, le dijo Brian, “Ahora probablemente voy a decir que no.”
“No es tu decisión, hermano, no estoy viviendo contigo todavía”, ella levantó le mostro el dedo del medio con las dos manos.
Brian parecía que iba a decir algo más, pero luego se detuvo. Suspiró, luego dirigió su atención a la trabajadora social de Aisha, “Lo siento por esto.”
Ella frunció el ceño, “Yo también. Debería haber llamado para comprobar, dada la historia de Aisha de torcer la verdad.” Miró su cuaderno y pasó la página, “Si quieres reprogramar, hmmm, me temo que ya llené la ranura de la tarde, pero tal vez ¿Este fin de semana…?”
Brian le dio a Aisha una mirada molesta, “Ya que está aquí, si estás dispuesta a pasar por alto los muebles que no hemos terminado de armar, podríamos hacerlo ahora.”
“¿Si estás seguro? ¿Qué hay de su... compañera?” Ella me miró.
Mi rubor probablemente no se había ido, y sospecho que me sonrojé un poco más de repente al ser puesta en medio de una situación incómoda. Probablemente no ayudó a desvanecer ninguna impresión equivocada que ella había percibido.
“Ella es una amiga, me estaba ayudando. Taylor, no estoy seguro de cuánto tiempo será esto. No quiero perder tu tiempo, pero me sentiría mal si te fueras tan pronto después de venir hasta aquí. Si quieres quedarte y relajarte, podría llevarte de regreso después.”
Cada parte socialmente torpe de mi cerebro ansiaba tomar la ruta de escape ofrecida, hacer mi salida, enfriarme. Fue difícil decir por qué no lo hice.
“Me quedaré, si no voy a estar en el camino. No tango planes para la tarde.”
Cuando Brian sonrió, me di cuenta de por qué no había aprovechado la oportunidad de irme.
La mujer volvió a examinarme en detalle. Ella me preguntó: “¿Estás en su clase en línea?”
Negué con la cabeza.
“No. Pareces un poco joven para eso.” Entonces ella me desafió, “¿Por qué no estás en la escuela?”
“Um”, dudé. Mantente lo más cerca posible de la verdad. “Estuve al borde de una de las explosiones de bombas y tuve una conmoción cerebral. Estoy faltando a clases que esté completamente mejor.”
“Ya veo. ¿Estás segura de que ensamblar muebles es lo que pretendía el médico cuando te dijo que descansaras y te recuperases?”
Sonreí torpemente y me encogí de hombros. Hombre, realmente estaba esperando no estar estropeando esto para Brian.
“Entonces”, Brian habló con la Sra. Henderson, “¿Quería mirar mi casa y ver el espacio que aparté para Aisha? Supongo que esta es una oportunidad para que revise un lugar antes de que la familia se apresure a barrer todo debajo de la alfombra.”
“Mmm”. Una respuesta no coercitiva. “Vamos al balcón, y puede contarme sobre el área y las escuelas cercanas.”
Brian abrió el camino y sostuvo la puerta para el asistente social. Se cerró detrás de él, dejándome con Aisha, que todavía estaba sentada en el mostrador de la cocina. Le di una pequeña sonrisa y recibí una mirada fría y penetrante a cambio. Incómoda, volví mi atención a la mesa y traté de ver qué podía hacer por mi cuenta, con la segunda pata.
“Así que. ¿Estás en el equipo de mi hermano?”
¿Qué? Estuve orgullosa de mí misma cuando apenas perdí el ritmo. “¿Equipo? Sé que hace boxeo, o boxeaba, al menos, pero-”
Ella me dio una mirada divertida, “Vas a hacerte la tonta, ¿verdad?”
“No estoy entendiendo. Lo siento.”
“Claro.” Se inclinó hacia atrás y pateó un poco las piernas.
Volví mi atención de nuevo a la pata de la mesa. No llegué muy lejos antes de que ella me interrumpiera de nuevo.
“Mira, sé que estás en su equipo. Proceso de eliminación, tienes que ser la chica bicho.”
Negué con la cabeza, tanto para negarlo como para exasperarme. ¿Qué carajo, Brian?
“Me dijo que tenía poderes, no dijo lo que eran. Como tiene poderes, cree que hay una posibilidad de que yo también los tenga. No quería que me sorprendiera. Descubrí quién era él después de eso, vi algo sobre algunos villanos que robaban un casino una noche en la que no estaba en casa, comencé a registrar las veces que no estaba disponible y seguía coincidiendo. Lo confronté y no hizo un buen trabajo negándolo.”
Con la esperanza de desequilibrarla, puse en mi rostro la más convincente expresión de sorpresa con los ojos abiertos tanto como podía “¿Estás diciendo que tu hermano es un supervillano?
Parpadeó dos veces, luego dijo, lentamente, como si estuviera hablando con alguien con una discapacidad mental, “Siiiii. Y estoy diciendo que tú también lo eres. ¿Por qué otra razón se juntaría mi hermano contigo?”
Auch. Eso dolió.
Me ahorré tener que dar una respuesta y mantener la farsa cuando Brian y la asistente social regresaron del balcón.
La asistente social estaba diciendo: “...dudoso, con la lista de espera.”
“Ella está en el territorio y estaría ingresando a la escuela al mismo tiempo que el resto de los estudiantes de noveno grado.” Brian respondió, mirando mal a Aisha, “Y eso significaría separarla de las malas influencias que tiene alrededor donde está viviendo ahora.”
Aisha le mostró el dedo, otra vez.
“Mmm”, respondió la asistente social, mirando de Aisha hacia él. “Me gustaría ver tu habitación después?”
“¿Mía? ¿No de Aisha?”
“Por favor.”
Brian condujo a la asistente social hasta las escaleras que conducían a su habitación, que daba al resto del departamento.
“Tal vez debería ver cómo reaccionas si lo grito en voz alta”, sugirió Aisha. Ella puso un acento falso, “¿Cómo te llamas, otra vez?”
Giré los ojos.
“¿No vas a decir? Como sea.” Sus manos se ahuecaron alrededor de su boca como si estuviera gritando, gritó burlonamente en un volumen apenas por encima del habla regular, “¡Bichito y Grue, en casa!”
Miré hacia arriba, esperando que Brian y la asistente social no estuvieran al alcance del oído. El murmullo de conversación allí arriba no parecía haber sido interrumpido por lo que Aisha había dicho.
“Parece que estarías en una situación de perder-perder, anunciándolo así”, le respondí, “O tienes razón, y molestas a dos personas que realmente querrás evitar enojar, o estás equivocada y te ves como una loca.”
“¿Y si ellos ya piensan que estoy un poco loca? ¿Qué tengo que perder?”
“No sabría decir.” Apreté el cerrojo, revisé la pata de la silla y la encontré sólida como una roca. Pasé al siguiente. “¿Qué tienes por ganar?”
“Vaaaamos”, ella se quejó, “Solo admítelo.”
Mi corazón latía con fuerza cuando Brian y la asistente social bajaron las escaleras. Aisha, por su parte, pegó una amplia y falsa sonrisa en su rostro para saludarlos. Brian hizo pasar a la mujer al segundo dormitorio, pero no entró con ella. Se detuvo para mirarme.
“Taylor, no necesitas hacer eso por tu cuenta.”
“Está bien”, dije. Mirando hacia arriba, donde Aisha estaba sentada en la encimera, agregué: “Es una buena distracción.”
“Lo siento. Creo que tardaremos solo un minuto más.”
Resultó cierto. La asistente social salió de la habitación de Aisha, echó un vistazo por el baño y luego investigó los armarios y la nevera.
La Sra. Henderson habló con Aisha, “Me gustaría que salgas al balcón por un minuto.”
“Lo que sea.” Aisha saltó del mostrador y se dirigió hacia afuera.
“Y”, dijo, volviéndose hacia Brian, “Tal vez quieras que tu amiga espere afuera también.”
“Realmente no tengo nada que esconder”, respondió, mirando hacia mí.
“Bien. Permítanme comenzar diciendo que esto es mejor que la mayoría.”
“Gracias.”
“Pero tengo preocupaciones.”
Se podía ver la expresión de Brian cambiar una fracción, ante eso.
“Leí los documentos y planes que me enviaste por correo electrónico. Usted tiene un plan sólido en mente para la contabilidad, el pago de las facturas, ayudarla con su educación, posibles gastos adicionales, el presupuesto para la ropa e incluso para ahorrar dinero para la universidad. En muchos aspectos, este es el tipo de situación que deseo, con la mayoría de mis casos.”
“¿Pero?”
“Pero cuando miro este lugar, veo que lo has hecho muy tuyo. Los muebles, las decoraciones, las obras de arte, parecen apuntar a tu personalidad, dejando muy poco espacio para Aisha, incluso en el espacio que has reservado para ella.”
Brian pareció un poco aturdido por eso. “Ya veo.”
“Mire, Sr. Laborn, debemos considerar la perspectiva de Aisha. Ella es una fugitiva en serie. Ella claramente no ve la casa de su padre como un hogar. Se debe tener cuidado adicional para asegurarse de que ella vea esto como tal. Suponiendo que ella termina aquí y no en casa de su madre.”
“Mi madre,” la expresión de Brian tomó un tono más serio.
“Soy consciente de sus preocupaciones sobre el tema de la madre de Aisha, Sr. Laborn.”
Mi celular sonó una vez en mi bolsillo de sudadera. Lo ignoré.
Brian suspiró, flaqueándose un poco, “¿Esto es reparable?”
“Sí. Involucre a Aisha en la decoración, esté dispuesto a comprometer sus gustos y su estética para que sienta que este también es su espacio”, dijo, “sé que no será fácil. Aisha es difícil a veces, estoy segura de que ambos podemos estar de acuerdo es eso.”
Estaba empezando a gravitar hacia esa conclusión yo misma.
“Sí”, Brian asintió, “Entonces, ¿qué sigue?”
“Haré una visita a la casa de su madre en una semana y media, si recuerdo bien. Si desea enviarme otro correo electrónico cuando sienta que ha enmendado este pequeño problema, y ​​las pocas cosas que le señalé durante la inspección, podría hacer arreglos para visitarlo nuevamente.”
“Eso sería fantástico.”
“Tenga en cuenta que tengo una carga de trabajo desbordante, y probablemente no pueda pasar hasta al menos una semana después de que me haya avisado.”
“Gracias”, dijo Brian.
“¿Alguna pregunta?”
Sacudió la cabeza.
“Entonces le deseo suerte. Para disculparme por el tiempo inesperado de la cita, le haré una oferta de una sola vez para quitarle a Aisha de sus manos. Si ella insiste ser suspendida, puedo presentarle a otra persona que siguió ese camino, mientras voy a las citas de esta tarde.”
Brian sonrió. No es exactamente esa sonrisa increíble que había visto tan a menudo, pero una bonita sonrisa, no obstante, “Creo que se perderá la película a la que quería ir.”
“Parece”, el trabajador social sonrió con complicidad. “Siga así, Sr. Laborn. Aisha tiene suerte de tenerlo.”
Brian se animó un poco al respecto.
La reunión no duró mucho después de eso, y Aisha fue arrastrada quejándose por la asistente social. No pude respirar con alivio hasta que se fueron. Incluso entonces, estaba inquieta, sabiendo cuán fuertes habían sido las sospechas de Aisha.
Recordando que mi teléfono había sonado, busqué mi teléfono celular para ver cuál había sido el mensaje. Mientras mantuve presionado el botón para desbloquearlo, le dije a Brian: “Aisha sabe sobre los Undersiders, parece.”
“Mierda. Lo siento”, hizo una mueca de dolor, “Si pensara que te encontrarías con ella, te habría dado una advertencia. ¿No dijiste nada?”
“Fingí no saber de qué demonios estaba hablando, por poco que sirvió. ¿Esto va a ser un problema?”
“Ella prometió que no le diría nada a nadie... y realmente me molesta que haya sido lo suficientemente indiscreta para plantear el tema con alguien a quien no había dado mi consentimiento. Pero Aisha no lo diría por contarlo. Creo que ella probablemente estaba jugando contigo.”
“Si estás seguro”, tenía mis reservas, pero no estaba segura de querer presionarlo sobre el tema, cuando ya estaba estresado.
“Bastante seguro”, suspiró.
Miré mi teléfono celular. Era de Lisa.
prdn x interrumpir besukeo. los dos tienen q volver rapido. se sta yendo todo ala mierda
Sentí un poco de calor en las mejillas mientras me tomé mucho cuidado de borrar el texto. Cuando terminé, me volví hacia Brian. “Lisa dice que algo está pasando. Ella dice que nos apresuremos a volver.”
“Que hinchapelotas”, dijo Brian. “Esperaba... ah carajo. Supongo que no vamos a armar todo esto, ¿eh?”, Me sonrió.
Le devolví la sonrisa, “En otra ocasión.”
Él me dio una mano para ayudarme a ponerme de pie. ¿Estaba siendo optimista u observadora cuando noté que su mano tal vez se demoraba medio segundo más de lo necesario en la mía?
¿Estaba una parte de mi temiendo esas posibilidades, esperando que no fuera ni un deseo mio ni una observación precisa de él? Porque no podía decir si me asustaba, o si solo quería que hubiera una parte cuerda de mí con una objeción.
Mierda. Mentalmente avancé mi línea de tiempo. No más de una semana, y tendría que llevar lo que sabía sobre los Undersiders al Protectorado. No estaba segura de confiar en mí misma por más tiempo que eso.

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2016.09.03 12:40 EDUARDOMOLINA ¿Qué le falta al periodismo actual?. Hoy en día, son los capitalistas de riesgo o los multimillonarios poderosos los que buscan ganancias, o influir en la política, remodelando los medios a su imagen y semejanza

MONIKA BAUERLEIN / CLARA JEFFERY (MOTHER JONES)
http://ctxt.es/es/20160831/Politica/8121/Periodismo-investigacion-sostenibilidad-tiempo-profesionalidad.htm
"[La revista estadounidense ‘Mother Jones’ ha invertido 310.000 euros y 18 meses en un reportaje sobre las cárceles privadas que ha tenido gran repercusión. Ahora, sus editoras piden ayuda a los lectores para que se suscriban y hagan sostenible la revista. CTXT publica el texto integro por su interés informativo y anima a sus lectores a suscribirse o donar para que nuestra web pueda seguir siendo tan independiente como hasta ahora. Suscríbete aquí].
El pasado mes de junio publicamos una gran noticia: el relato de Shane Bauer acerca de los cuatro meses que pasó como guardia de seguridad en una cárcel privada de EE.UU. Grande en el sentido de que superaba las 35.000 palabras, 5 o 10 veces más que un artículo normal, contenía tablas, gráficos, iba acompañado de artículos complementarios y, además, preparamos seis vídeos y un documental radiofónico.
La repercusión que tuvo fue también enorme, pues lo leyeron más de un millón de personas, negando así lo que nos cuentan sobre la capacidad de atención del público digital, y decenas de miles lo compartieron en los medios sociales. Medios de comunicación como el Washington Post, la CNN y la edición dominical del NPR se hicieron también eco del reportaje. Montel Williams se embarcó incluso en una batalla tuitera en la que acabó nominando a Shane para un premio Pulitzer (aunque nos tememos que no es así como funciona la cosa). Muchas personas se pusieron en contacto con nosotros para narrarnos historias de sus familiares en prisión o su experiencia como guardas, incluso miembros del cuerpo legislativo y la autoridad reguladora se comunicaron con nosotros (ÚLTIMA HORA: El 18 de agosto, el Departamento de Justicia de EE.UU. anunció un cambio radical en su política y ya no contratará los servicios de cárceles privadas, en las que actualmente están recluidos miles de presos).
A raíz de nuestra investigación, muchas personas expresaron opiniones en la línea de la columnista televisiva de la revista New Yorker, Emily Nussbaum:
"Por cierto, la investigación encubierta de Shane Bauer y Mother Jones es la razón de ser del periodismo y la razón de que tengamos que pagar por ello".
¡Un juicio con el que no podríamos estar más de acuerdo! Aunque esto también nos lleva a considerar un asunto de mayor calado sobre el paisaje periodístico actual: el ingrediente más importante del reportaje de investigación no es su genialidad, su elegancia estilística o su familiaridad con el tema tratado, aunque sin duda todo esto es necesario. Es algo mucho más sencillo: el tiempo.
A menudo el periodismo supone realizar una incursión en un tema desconocido. Nos ponemos manos a la obra, aprendemos todo lo que podemos lo más rápido posible y trasladamos el conocimiento a nuestros lectores. De ahí que el periodismo haga un uso tan extenso de las citas, pues no acostumbramos a ser expertos en el tema que tratamos, sino que nuestro trabajo es hacer las preguntas adecuadas a las personas que lo son.
Pero este tipo de cobertura no es de mucha utilidad si los expertos son parciales, tienen intereses personales (es decir, casi todo el mundo en política) o sencillamente no existen. Para ese tipo de reportajes, los periodistas tienen que desarrollar su conocimiento sobre el tema y aplicarse durante el suficiente tiempo como para conseguir que la acumulación de datos se transforme en análisis preciso y profundo.
Hubo un tiempo en el que este tipo de investigaciones largas formaban parte de todas las redacciones, de una manera u otra. Los periodistas se especializaban en un tema concreto y, con el tiempo, eran expertos en su funcionamiento y organización. Los mejores eran auténticos depósitos de conocimiento y poseían un detector de mentiras que les permitía distinguir el sesgo de ciertas informaciones. Aquellos con suerte, un día tendrían la posibilidad de indagar un tema, investigar una pista mayúscula y pasar meses con el mismo proyecto; aunque esto era la excepción, no la regla. Sin embargo, los medios eran conscientes de que para ganarse el respeto del público y mantener el negocio era obligatorio hacerlo.
El cambio llegó en los años 90, cuando la fiebre de las fusiones hizo que grandes corporaciones absorbieran a muchos periódicos y cadenas de televisión independientes, y comenzaron las presiones por repartir grandes beneficios entre sus accionistas. La década siguiente, la publicidad digital arrebató los patrocinadores a los medios tradicionales y, para colmar el vaso, llegaron los fondos de inversión libre y los inversores de capital privado exigiendo 'eficacia' a las ya reducidas redacciones. Hoy en día, son los capitalistas de riesgo o los multimillonarios poderosos los que buscan ganancias, o influir en la política, remodelando los medios a su imagen y semejanza.
Hoy en día, son los capitalistas de riesgo o los multimillonarios poderosos los que buscan ganancias, o influir en la política, remodelando los medios a su imagen y semejanza.
La primera baja de todas estas fases de recortes fueron las investigaciones a largo plazo. Se expulsó a los veteranos que invirtieron años en acumular un conocimiento que hiciera sus crónicas valiosas. Se reemplazó a los reporteros especialistas por asalariados encargados de publicar 5, 7 y hasta 10 entradas al día. Se obligó a hacer 'más con menos' a los que se quedaron (o actores con sonrisas robóticas a los que la inteligencia artificial pronto podría sustituirles). Si todavía no lo han hecho, dejen que John Oliver les explique de manera cómica lo deprimente que es la situación.
Si las cosas siguen por este camino, desaparecerán las noticias que revelen algo sustancial acerca de la manera en que funciona el poder. Hace falta tiempo (mucho más del que se puede justificar económicamente) y estabilidad, hacen falta reporteros y editores seguros de que sus trabajos no desaparecerán si no hay grandes beneficios, o si los poderosos se ofenden. A este tipo de periodismo le mueve un deseo de sacudir las conciencias, no de ser rentable únicamente.
Un buen ejemplo es nuestro reportaje sobre las prisiones privadas. Shane comenzó a escribir sobre justicia penal para Mother Jones hace cuatro años, después de pasar un terrible periodo como rehén en Irán. (Tómense un momento para asimilar esta información y el uso que dio a esa experiencia devastadora para que los demás comprendiéramos qué se siente de verdad entre rejas). Su primer reportaje importante sobre el régimen de aislamiento, en 2012, fue el resultado de varios meses de investigación. Poco tiempo después, se unió a nosotros como reportero en nómina. Muy importante: antes, MoJo era una revista en la que colaboraban sobre todo periodistas independientes, pero estos últimos años hemos favorecido la contratación de periodistas a tiempo completo bajo el amparo de una genuina redacción.
Este apoyo y estabilidad es lo que hace posible cada uno de nuestros innovadores reportajes. Esto permitió que nuestro jefe de redacción, David Corn, investigara el historial financiero de Mitt Romney durante meses y diera la primicia del 47% en 2012. Permitió que Josh Harkinson examinara a los seguidores segregacionistas de Trump y destapara a los delegados que son racistas confesos. Y es lo que nos ha permitido realizar exhaustivos reportajes sobre las matanzas y la industria de las armas de fuego con los que hemos conseguido cambiar la naturaleza del debate sobre este tema.
El proyecto de Shane sobre las prisiones privadas se desarrolló a lo largo de 18 meses, cuatro de los cuales los pasó en la cárcel y el resto en investigaciones, verificaciones, producción audiovisual y revisiones legales, además del trabajo de más de una docena de personas del personal de la revista. No obstante, era la única manera de conseguir hacer ese reportaje, ya que por definición el encarcelamiento está cubierto de un aura de invisibilidad para la mayoría de las personas, y con más razón en el caso de las cárceles privadas. El control de registros es incompleto, las informaciones públicas son limitadas y las visitas son complicadas. Las únicas personas que pueden describir de verdad lo que sucede allí dentro son los presos, los guardas o los funcionarios, pero todos estos grupos están interesados en tergiversar la información a su favor. Para poder llegar a la verdad, teníamos que dedicarle tiempo e ir hasta el fondo.
Además, tuvimos que asumir un riesgo económico bastante importante. Siendo generosos, si contamos solo los grandes periodos de tiempo que le dedicaron los miembros de nuestro personal, el reportaje sobre la cárcel costó unos 350.000 dólares (310.000 euros). Los anuncios que lo acompañaron cuando lo publicamos nos reportaron unos 5.000 dólares de ganancias, más o menos. Si hubiéramos saturado la página con anuncios, podríamos haber duplicado o triplicado esa cifra, pero eso hubiera sido engorroso para el lector y apenas si hubiera supuesto una gota en el mar para nosotros.
La ayuda económica que recibimos para este reportaje provino de tres fundaciones diferentes, lo que es fantástico, pero por desgracia su alcance es limitado: el tiempo del que se dispone es limitado (a unos años máximo) y su ámbito de acción también lo es (centrado por lo general en un asunto o iniciativa en particular). Además, tienen un carácter finito, pues si juntamos la ayuda de todas las fundaciones que nos dan apoyo económico, estas apenas suponen un 15% de los ingresos anuales de MoJo.
Entonces, ¿cómo se puede financiar este tipo de trabajo? Si son seguidores de nuestra publicación desde hace tiempo, sabrán que nosotros solo conocemos una respuesta posible: la ayuda de nuestros lectores. La financiación de suscriptores supone más del 70% de nuestro presupuesto, y de esta manera hemos conseguido mantenernos independientes, fuertes y hemos sido capaces de soportar las presiones (incluidas las demandas de multimillonarios) para que abandonáramos noticias polémicas. Y nuestros lectores están de acuerdo con nosotros, si nos guiamos por la respuesta que ha tenido el reportaje de Shane.
Pero para poder seguir invirtiendo en la investigación a largo plazo tenemos que cambiar algunas cosas, y esperamos que vosotros también. Ya hemos mencionado lo exiguos que resultan los ingresos por publicidad, pero la recaudación de fondos también es extremadamente volátil.
Por lo general, las organizaciones sin ánimo de lucro como la nuestra lanzan grandes campañas cuyo objetivo es asustar a los lectores para que aporten, dicho con toda franqueza, con eslóganes como “haz tu donación ahora mismo o ALGO MUY MALO sucederá”. Esta no es precisamente una estrategia que respete la inteligencia del lector, ya que dificulta la experiencia de usuario con tanto correo y tanto anuncio, además de coincidir muy poco con nuestra línea de trabajo y lo que se espera de nosotros. Este no es un trabajo que se pueda hacer sometido a vaivenes, no se trata de responder a una crisis momentánea, o de aprovechar una oportunidad pasajera contratando a un montón de gente y despidiéndolos en seis meses. El trabajo de verdad pasa por tener reporteros especialistas dedicándose a lo mismo día tras día, mes tras mes.
Así que desde hoy mismo, recelosos, pero ilusionados también, vamos a dar comienzo a un nuevo experimento sobre la manera en que se financia el periodismo de MoJo. Trataremos de justificarlo mediante datos y lógica, como hacemos en nuestras columnas, y no mediante sensacionalismo y pánico.
Se resume en esto: si queréis que nosotros realicemos investigaciones a largo plazo, vosotros tenéis que hacer lo mismo. En otras palabras, haceros donantes permanentes suscribiéndoos a una contribución desgravable que se renueva cada mes. Nosotros no tenemos un fondo de reserva escondido o beneficios publicitarios que podamos ir almacenando. La única forma que tenemos de poder seguir haciendo este trabajo es gracias a vuestra ayuda.
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En el pasado, nuestras tres campañas de recaudación consiguieron alcanzar entre 125.000−200.000 dólares cada una. El año pasado los resultados fueron mucho mejores, los lectores se rascaron los bolsillos y conseguimos recolectar 260.000 dólares que nos sirvieron para pagar los costes legales derivados de una demanda interpuesta contra nosotros, que acabamos ganando, por un donante político multimillonario. En diciembre y abril, los lectores volvieron a estar a la altura y colaboraron con un total de 415.000 dólares entre ambos meses. Desde la publicación el mes pasado del reportaje de Shane, hemos tenido un pico de donaciones y suscripciones.
Pero contar solo con recaudar dinero a trompicones es un gran riesgo, además de la evidente limitación que tiene la cantidad que se puede ingresar sin ser extremadamente insistente con los correos y los anuncios en la página web. Al mismo tiempo, no es fácil crecer de esta manera, pero en estos tiempos de crisis política y periodística no hay otra alternativa: hay que crecer.
Pensémoslo de esta otra manera. Si antes de nuestra próxima campaña prevista para septiembre conseguimos encontrar 2.000 lectores que valoren lo suficiente nuestro periodismo como para aportar 15 dólares al mes, ingresaremos 30.000 dólares más al mes, o 360.000 dólares durante los próximos 12 meses. Eso sería suficiente para financiar un proyecto de envergadura como el de Shane cada año. Nuestra esperanza es llegar a ese punto gracias al argumento que estamos ofreciendo en estas líneas y no llenado la página con anuncios, o vuestra bandeja de entrada con correos alarmistas.
¿Es mucho soñar? Hoy por hoy, cientos de miles de personas son donantes permanentes de radio y televisión. En MoJo, contamos actualmente con unos 2.000 donantes que entregan cerca de 28.000 dólares al mes, aunque otras 185.000 personas están suscritas a la revista, 250.000 solicitaron recibir nuestros boletines por correo, 1,2 millones nos siguen en Facebook o Twitter, y entre 9 y 10 millones consultan nuestra página cada mes. Si el 0,02% de la gente que visita la página de aquí a finales de septiembre se registra como donante, habremos conseguido nuestro objetivo. No sabemos si va a funcionar, si no lo hace nos pondremos a pensar en otra solución, pero nuestro conocimiento del tema nos hace creer que esta es la mejor manera de conseguirlo. Aunque si funciona, habremos demostrado algo muy importante sobre cómo mantener vivo el periodismo de investigación.
¿Contamos contigo? Empieza tu contribución mensual desgravable hoy mismo.
Prometimos que no recurriríamos al miedo o al sensacionalismo y mantendremos nuestra palabra, pero no podemos parar de insistir sobre la urgencia del mensaje: las contribuciones mensuales recurrentes suponen la mejor manera que tenemos, y creemos que vosotros también, de conseguir sentar unos cimientos firmes que garanticen el tipo de reportajes y supervisión que le hacen tanta falta a nuestra democracia. Si te unes a nosotros, formarás parte de un gran experimento que otros podrán emular: como ha quedado patente en nuestras publicaciones anteriores sobre el mercado de los medios de comunicación, nuestro compromiso es ser transparentes y compartir con nuestros pares todo lo que aprendemos.
Así que veamos si podemos conseguirlo. Os mantendremos informados en estas mismas páginas y nos encantaría recibir vuestras sugerencias para saber si pensáis que este es el camino correcto para conseguirlo o existe una manera mejor de afrontar nuestra situación. Hacédnoslo saber en la sección de comentarios, en Twitter y Facebook, o en la siguiente dirección: [email protected]."
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2016.07.12 19:49 Extratexture2 Los mitos de la Guerra Civil (o cómo los discursos del miedo legitimaron un golpe de Estado)

1. La II República no fue un desastre:
“La República no fue un fracaso que conducía inexorablemente a una guerra” sino que fue “destruida por un golpe militar” que, al contar con la connivencia de un país extranjero y no triunfar en buena parte del país y en la capital, se encaminó automáticamente a la guerra civil. La República fue una democracia de entreguerras de nueva creación y como otras muchos democracias europeas de Europa tuvo que lidiar por un lado con la derecha autoritaria, fascinada por la experiencia fascista, y con la izquierda obrera que consideraba, de manera habitual, que la democracia era incompatible con el capitalismo.
Durante los años de dictadura franquista, el régimen justificó el golpe de Estado por “el peligro comunista”. Sin embargo, las justificaciones conservadores han ido evolucionando de manera que es cada vez más habitual oír a los políticos de derechas nombrar el supuesto fracaso de la República como causa directa y sustancial de la guerra y nunca culpar de la misma el golpe de Estado militar que degeneró en una guerra civil. Durante los años de dictadura franquista, el régimen justificó el golpe de Estado por “el peligro comunista”.
Las justificaciones de la guerra civil de la derecha ya no son los rojos y marxistas sino los mismos políticos republicanos. En esta línea se manifestó Esperanza Aguirre en un artículo publicado recientemente en ABC en el que afirmó: “La "II República fue un auténtico desastre para España y los españoles (…). Muchos políticos republicanos utilizaron el régimen recién nacido para intentar imponer sus proyectos y sus ideas -en algunos casos, absolutamente totalitarias- a los demás, y que faltó generosidad y patriotismo".
2. El asesinato de Calvo Sotelo no precipitó nada:
El hecho de que el golpe de Estado se produjera el 18 de julio no tiene nada que ver con el asesinato de Calvo Sotelo, que se produjo el día 13 de julio de 1936 y conocido el día 14. Su muerte, señala la obra “no precipitó nada” y “no tiene nada que ver”.
3. La fecha del golpe dependía del apoyo fascista:
La fecha de inicio del golpe está ligada a la promesa de intervención de la Italia fascista de Mussolini, con la que los monárquicos, liderados por Calvo Sotelo, suscribieron el día 1 de julio un acuerdo para la compra de una “espectacular cantidad de material bélico de primer nivel”. Estos contratos de venta de armas y promesa de intervención fueron firmados en Roma por Pedro Sainz Rodríguez con el apoyo personal de Antonio Goicoechea y “el más que probable conocimiento de Calvo Sotelo”. Esta cuestió ha sido analizada por Ángel Viñas.
4. No existen las dos Españas destinadas a enfrentarse:
El hecho de que la ejecución del golpe de Estado dependiera de la llegada del armamento italiano permite al historiador Ángel Viñas desmontar otro mito repetido cientos de veces: la guerra civil no se produjo simplemente por cuestiones internas sino que contó con la connivencia de la Italia fascista, sin la cual “aquel golpe medio conseguido, medio fracasado” no se hubiese transformado en una guerra civil. La participación italiana no se produce, por tanto, una vez iniciada la contienda sino que su apoyo previo al golpe fue fundamental para las esperanzas golpistas. Los contratos conseguidos por Viñas muestran como Italia facilitó a España “más de 40 aviones, miles de bombas, gasolina etilada, ametralladoras y proyectiles” sin los cuales los militares sublevados no hubieran podido iniciar una guerra civil.
5. Los civiles monárquicos jugaron un papel crucial:
El golpe del 18 de julio no solo fue obras de militares sino también de civiles, en particular de los monárquicos de Calvo Sotelo, que tuvieron un papel sustancial para que el golpe triunfase, y no meramente de apoyo.
6. La defensa de la Iglesia y del catolicismo no existió en el diseño y ejecución del golpe:
Entre las motivaciones alegadas por los militares en sus bandos de guerra iniciales de julio de 1936 (incluido el del propio Franco) no se cita ni una sola vez la recurrente “persecución religiosa” ni tampoco hay clérigos entre los conspiradores. No fue hasta bastantes meses después del golpe cuando la propaganda de los rebeldes utiliza la defensa de la religión para justificar la guerra civil.
7. No había ninguna revolución comunista en marcha:
Durante 39 años de dictadura franquista, el régimen señaló repetidamente que la sublevación militar fue la respuesta a un inminente levantamiento comunista. El anticomunismo sirvió a Franco para legitimar la insurrección contra el gobierno legítimo, presentándola como una contrarrevolución preventiva. Basta para desmentir estas teorías conspiratorias la propia declaración del entonces embajador estadounidense, Claude Bowers: “A aquellos que fuera de España después tuvieron que escuchar con machacona insistencia la calumnia fascista de que la rebelión era para impedir una revolución comunista, puede sorprenderles saber que durante tres años y medio nuca oí semejante sugestión de nadie, mientras, por el contrario, todos hablaban confidencialmente de un golpe de Estado militar”. Los motivos que llevaron a la sublevación a los militares fue frenar en seco las reformas progresistas, y democráticas, diseñadas en el primer bienio de la II República.
8. El golpe de Estado militar sí que prevé un plan de conquista del poder y de la guerra:
Las derechas contrarrevolucionarias o antiliberales y ciertos sectores militares sí se pusieron manos a la obra para subvertir el orden constitucional y recabaron con éxito la intervención internacional de la Italia fascista antes del golpe, es decir, hicieron todo aquello de lo que acusaban falsamente a la izquierda republicana y obrera.
9. En la primavera de 1936 no existía el terror rojo:
El número de empresarios y propietarios que fueron asesinados en los meses anteriores al 18 de julio es ínfimo y el de religiosos inexistente.
10. La URSS o la Komintern no planeaban ninguna intervención en España:
La Unión Soviética, en contacto directo con el PCE, no tenía prevista una intervención revolucionaria en España. De hecho, en ningún lugar de Europa entre 1918 y 1939 triunfó ninguna revolución obrera ni hubo ninguna “expansión comunista”, pues el comunismo “no pudo o no supo salir de la URSS”.
Este hilo procede de: http://www.publico.es/politica/diez-falsos-mitos-del-franquismo.html
Reseña el muy recomendable libro "Los mitos del 18 de Julio" (Barcelona, Crítica), una buena lectura con vistas al 80 aniversario del inicio de la Guerra Civil
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2016.06.06 17:27 EDUARDOMOLINA GERMAN CANO, Candidato de PODEMOS al Senado. ¿Construyendo la casa por o con el tejado? Podemos y (algunos de) sus críticos.Alguien dijo que el discurso del PSOE tenía éxito porque era un retrato de la sociedad; si Podemos empieza a serlo es justo por lo mismo.

http://ctxt.es/es/20160601/Firmas/6446/Elecciones-26J-Podemos-PSOE.htm
"Seguramente recuerden la cita del multimillonario Warren Buffett: “Claro que hay lucha de clases. Pero es mi clase, la de los ricos, la que ha empezado esta lucha. Y vamos ganando”. Argumentando que la desigualdad económica durante las últimas décadas estaba creciendo exponencialmente mientras menguaban los impuestos para los ricos, la falta de pudor del multimillonario americano planteaba para muchos el escenario obligado en el que debía situarse toda fuerza de oposición. Buffet mostraba así el camino regio de la Izquierda: ésta debía por fin tomarse en serio su lugar en la lucha. ¿Por qué la Izquierda debería responder negando la centralidad de la política de clases e invertir esfuerzo en la lucha ideológica cuando el enemigo mostraba tanto cinismo a la hora de presentar un diagnóstico tan palmario? Contestándola aun de forma insuficiente, la historiadora británica marxista Ellen Meiksins Wood formuló, al calor de la lucha de los sindicatos mineros en los ochenta en Inglaterra, una pregunta clave: ¿por qué los movimientos críticos deberían obsesionarse más con los fetiches ideológicos del thatcherismo que con su práctica real en su guerra de clases contra el trabajo?
Vistas retrospectivamente estas dos décadas, lo que a Meiksins Wood le parecía un error --esa excesiva preocupación por la lucha ideológica-- se antoja hoy, sin embargo, una cuestión determinante. Y lo es, entre otras cosas, porque precisamente esa derrota de los sindicatos mineros en manos de Thatcher, muy glosada en el imaginario cinematográfico, por ejemplo, sigue siendo una amarga lección de los errores políticos ligados a esa vuelta al "realismo" de clase sin práctica cultural. En Inglaterra se esperaba la fuerza de la clase trabajadora, pero tampoco llegó esta vez conforme a las expectativas. Si la respuesta realista al cinismo de la clase dominante produjo una política incorrecta para esa lucha correcta fue justo por descuidar el trabajo ideológico y subestimar el modo en el que el adversario había cambiado también su forma. Ahora se llamaba neoliberal, y mientras la Izquierda ondeaba épica y frontalmente sus banderas frente al adversario, aquél ganaba sutil y capilarmente su fuerza mediante la búsqueda de consentimiento en las experiencias de la vida cotidiana y lograba condensar la inevitable pluralidad y la diferencia de las sociedades tardocapitalistas en un proyecto político-cultural.
En esta coyuntura sin garantías históricas, puede entenderse que la arquitectónica tradicional de la Izquierda, con sus privilegios apoyados sobre la diferencia entre base económica y supraestructura ideológica, entrara en crisis. Lo significativo es que, a raíz de las transformaciones culturales del capitalismo desde los sesenta, tener políticamente los pies en el suelo dejó de ser una opción, al menos políticamente hablando, realista. Máxime cuando las clases trabajadoras votaban derecha y los oprimidos por el sistema parecían mostrarse muy interesados en luchar contra sus presuntos intereses "naturales". Ante esta situación, el error político de la Izquierda fue, siguiendo la clásica brújula de los cimientos --ese "en última instancia"--, adoptar el mantra racionalista y entender como un simple error de juicio por parte de las masas su renuncia voluntaria a sus intereses, el haberse dejado manipular por las añagazas del conservadurismo thatcheriano. Ahora bien, si el nuevo "populismo autoritario", como fue definido por Stuart Hall, generó tal consentimiento ¿no fue porque, en esa situación concreta, aunque deformándolas en un sentido de repliegue conservador, interpelaba y escuchaba mejor las condiciones reales, experiencias y contradicciones de la vida de la gente?
¿Qué lecciones extraer de estos procesos históricos? Una posible, que si la izquierda quería ser una alternativa seria, su reconstrucción tenía que partir del reconocimiento de los puntos fuertes de su adversario y ser también consciente de su fuerza ideológica. En esta conservación con el diablo ya Gramsci había marcado líneas de orientación de una posible propuesta carente de garantías pero rica en articulaciones. Si la huelga de mineros de 1984-1985 mostró algo era que la apelación desnuda a la lucha de clase en los términos “realistas” de Buffet se estrellaba ante un thatcherismo que había conquistado posiciones de consenso en espacios sociales tradicionalmente ocupados por la clase trabajadora. La crisis se cerraba desde arriba en términos neoliberales mientras las apelaciones a "lo obrero" seguían planteando el territorio de combate en los escenarios clásicos.
Si Podemos apareció para algunos sectores como un “intruso” en la casa de la izquierda es porque buscó desde su entrada en escena, conforme a estas lecciones históricas, poner entre paréntesis esa identidad que obligaba obsesivamente a transmutar heroicamente las derrotas en victorias y jugar otro juego, cambiando la escala del enfrentamiento. Se había perdido, y había que reconocerlo, pero no necesariamente había que resignarse. El momento autocrítico del pesimismo de la inteligencia podía encontrar su optimismo. Pero para ello había que superar una estéril alternativa, la que aparecía, por un lado, entre la apuesta por abrillantar los cimientos del edificio de la Izquierda a la “espera” de que los receptores llegaran a la buena nueva de su mensaje en virtud del reconocimiento de sus profundas contradicciones y malestares y, por otro, los diferentes voluntarismos. En este sentido, yerran en el tiro quienes acostumbran en sus análisis a identificar a Podemos con una "fantasía intelectualista" enamorada de la capacidad mundoconstituyente del discurso y al margen de las condiciones materiales y sociales, como trataré de argumentar.
Aquí observamos algo curioso: cuánto más se desacredita políticamente a la formación por interpelar al grado más grosero de la emotividad, más se censura teóricamente su supuesto manierismo conceptual. Incluso allí donde la Izquierda cuestiona de Podemos una excesiva interpelación moralista al sentido común de “lo justo” que maquilla las "verdaderas" necesidades e intereses, la Derecha solo percibe a un funesto aprendiz de brujo que desata las bajas pasiones de la turba.
En todo caso, hastiado de esa espera, que solo redistribuía el poder dentro de los aparatos tradicionales de partido, y sabedor de la ilusión que suponía seguir huyendo hacia adelante, Podemos entró en la escena política española entendiendo que debía aceptar y contaminarse con ese fragmentado y contradictorio sentido común existente trabajando en sus núcleos de buen sentido. Había que intervenir y “llegar a tiempo” allí donde la construcción política podía ser más efectiva. En pocas palabras, no había que seguir esperando a la Izquierda. Para ello había que aligerarla un poco de peso, aceptar un horizonte político sin garantías históricas, y afinar la relación entre la teoría y la praxis. Pero no desde un voluntarismo discursivo, como se critica habitualmente con desconocimiento, sino justamente para poder conectar mejor con la realidad social. Había que tener presente la lección del 15M de que la construcción política se podía realizar mejor bajo fórmulas más sencillas, emotivas y cotidianas que desde proclamas identitarias o marcos apriorísticos que recortaban la coyuntura en función de sus presupuestos a priori. Lo que perturba de los nuevos agentes políticos es que son fuerzas históricas que no se cimentan de forma evidente o directa en las condiciones específicas de la vida material o, al menos, se relacionan con ella de una forma más compleja.
Sin embargo, la respuesta de los críticos fue inmediata: Podemos buscaba "construir la casa por el tejado". En lugar de ver la complejidad del “con”, se optó por la interpretación de “por el tejado”. Demasiada "cultura" y discurso, en suma. Aunque, ciertamente, la casa de la Izquierda, a pesar de los entusiastas insobornables al desaliento ("El 15M como fase prerrevolucionaria"), si no estaba medio en ruinas, no ofrecía muy buen aspecto, no se ponía en duda la relación entre los cimientos y los techos ideológicos.
¿Qué ofrecía Podemos a la pérdida de ese privilegio arquitectónico de la Izquierda? La hipótesis de que el importante aprendizaje realizado desde la década de los sesenta por los movimientos sociales de que los intereses políticos no se agotan en situaciones conflictivas de clase no necesariamente tiene que implicar cortar el nudo existente entre las situaciones sociales y materiales y los intereses políticos. Eso sí, esa tensión debía afrontarse con una mayor complejidad de lo que la izquierda tradicional lo había hecho en su programa político y práctica cultural. ¿Cómo impulsar una mejor relación entre los "cimientos" y el tejado, entre la "materia prima" de los malestares sociales y el horizonte, la ilusión de futuro?
Se esgrime desde la izquierda marxista, y a veces con razón, que la imagen planteada por sus críticos revisionistas es de un excesivo reduccionismo. Pero en este debate también a veces uno tiene la impresión de que la izquierda tradicional a menudo entiende que tomarse la cultura en serio es tomársela excesivamente en serio y de que con frecuencia se construye un espantajo, el muñeco políticamente hipertrofiado del "voluntarismo discursivo", para evitar un debate más matizado y complejo sobre una práctica política y económica sensible a las derrotas ante el neoliberalismo. Si acudimos, por ejemplo, al análisis del thatcherismo y la derrota de las luchas mineras en los ochenta, observamos que tanto por los resabios reduccionistas como también por los excesos posmodernos culturalistas no hemos avanzado demasiado.
En este contexto, la novedad de Podemos, y lo digo so pena de ser repetitivo, ha radicado precisamente en ofrecer una posibilidad distinta de entender la conexión entre la teoría y la praxis, no en disolverla desde una presunta autonomía del discurso político. En otras palabras, ¿realmente alguien puede creer que el éxito de su hipótesis ha consistido en su voluntarismo discursivo al margen de las condiciones materiales y sociales de nuestro país? Si la práctica político-cultural de Podemos ha abierto, como todo el mundo reconoce, una brecha no es, desde luego, porque haya sobrevolado moral o utópicamente con una "fantasía intelectualista" estas condiciones emergentes o se haya anticipado o fundido con ellas, sino porque las ha interpretado mejor desde una "imaginación --este es el matiz gramsciano decisivo-- concreta" para transformarlas.
Si ha sido, al menos por ahora, una buena respuesta a una problemática concreta es porque, de algún modo, esta respuesta estaba ligada orgánicamente, por así decirlo, a dicha problemática social, esto es, no estaba separada de ella. Si no hubiera sido así --y este era el riesgo que sobrevoló, en enero de 2014, sobre muchos participantes en el acto del Teatro del Barrio--, no habría existido ningún espacio político de mayorías para Podemos y la formación habría engrosado la larga lista de "frentes populares judaicos" al estilo de Monty Python. Alguien dijo que el discurso del PSOE tenía éxito porque era un retrato fidedigno de la sociedad española; si Podemos empieza a serlo es justo por lo mismo. Ojo, y un retrato no es una foto fija, sino más bien en movimiento, con sus deseos y expectativas.
Es esta relación entre la hipótesis teórica y la realidad social en movimiento la que queda desdibujada cuando se presenta a Podemos como la hipótesis de un grupo básicamente universitario que, experto en el marketing político, ha sabido agregar mecánicamente, en función de un discurso seductor, múltiples voluntades. Esta lectura no solo subestima la capacidad popular de entendimiento como una dimensión activa, sino que malentiende la tensión entre el proyecto político y la fuerza social que le acompaña, toda vez que la entiende como simple arcilla susceptible de ser estirada y moldeada por una supuesta vanguardia intelectual.
En efecto, más que asumirse de un modo pasivo, la identidad de un proceso colectivo se conforma en su proceso, en su aprendizaje, en sus relatos, expectativas de futuro, hitos e imágenes. Este es el sentido de que un pueblo, más que nacer o venir al mundo, deviene. Esta es una construcción que hoy precisa, frente a las élites extractivas, no de un cierre de filas desde la suma de fuerzas "radicales", sino sobre la base de una inédita y radical fraternidad social entre extraños que no descuide el trabajo político en esos espacios cotidianos y normalizados que hasta ahora eran vistos como distracciones secundarias. Esto es justo "hacer pueblo": impulsar un proceso de aprendizaje colectivo distinto del de construir sobre los cimientos de la "casa de la Izquierda".
En el artículo de respuesta a Iñigo Errejón de Brais Fernández y Emmanuel Rodríguez, ya replicado adecuadamente por Adrià Porta y Luis Jiménez en lo que respecta al supuesto problema de “la autonomía discursiva”, hay un punto, aparentemente secundario, que quisiera comentar para terminar. En él llama la atención cierta indiferencia en relación con la "clienta animalista" y el "carnicero que se divierte en Chueca", los dos ciudadanos que se muestran simpatizantes con Podemos en el artículo del secretario político de la formación morada. Mientras Errejón parte del malestar difuso de ambos individuos como una advertencia reflexiva sobre cómo los procesos de construcción política articulados por Podemos no nos sitúan en un escenario en absoluto claro y distinto y, desde luego, ajeno a los modos de interpelación individualista del liberalismo y clasista del marxismo, Fernández y Rodríguez, atados a la típica lógica de la izquierda tradicional de ir más allá de lo aparente e ir a los "cimientos", parecen desestimar la relevancia política de estos malestares "superficiales" por no situarse en la esfera genuina de la lucha y el conflicto ("sin la experiencia del conflicto, no hay sujeto", escriben). Se deduce que, en las prioridades de su agenda política, ni la clienta animalista ni el jovial carnicero del "súper chic" (sic) del barrio de Errejón merecen especial atención por no ser suficientemente radicales. A diferencia de ellos, entiendo que articular y construir sobre estos malestares un discurso político es un trabajo hoy necesario de no menos radicalidad política.
En primer lugar, porque esa indiferencia deja de lado la constatación de que en un escenario en el que las élites políticas y económicas actuales à la Buffet viven tan obscenamente a espaldas del resto de la sociedad, estos individuos tan "normales" son aliados frente a un mismo adversario que desahucia nuestras mismas condiciones de vida. En un contexto como el del neoliberalismo actual que hace gala de la mayor radicalidad revolucionaria y erosiona toda normalidad, ¿cómo no hacernos cómplices de la gente normal? Por otra parte, ¿cómo cambiar las cosas si somos demasiado diferentes de esta normalidad? Cuidado aquí -no lo digo por los autores-- con repetir errores anteriores de la Izquierda, cuando la crítica radical a todo lo "burgués" por pusilánime y moderado allanaba el camino a la concentración de un capital que veía con buena gana las reivindicaciones extraordinarias de un "hombre nuevo".
En segundo lugar, mientras el interés de Errejón va de las expectativas afectivas de estos dos individuos a la identificación con el proyecto de Podemos --¿qué fantasía o imaginación concreta les estimula?--, Fernández y Rodríguez, ajenos al reconocimiento de esas demandas, rehacen el camino yendo a la situación social de estos, mostrando indirectamente su esterilidad política a raíz de su moderación social (hasta ahora) indiferente a la lucha y el conflicto social.
La no interpelación o descalificación implícita de esos espacios de vida y reconocimiento, que no se interesa por la densidad de esas experiencias e identidades no forjadas en la esfera del trabajo, se antoja además un repliegue político problemático en un contexto como el neoliberal. Por otra parte, al subordinar estas experiencias cotidianas al centro de gravedad del conflicto deja escapar la cuestión de cómo evitar el sectarismo y abrirse a la generación de nuevos sujetos políticos. Porque es en este terreno ambiguo donde también pueden constituirse otras prácticas y confrontaciones. Aquí lo que se puede ver como una "evasión" culturalista de lo importante es justo el terreno decisivo, por mucho que se perciba erróneamente que ocuparse de "esas cosas" no es hacer política de verdad.
En la medida en que los críticos de Podemos tienden a entender la lógica política como una topología binaria donde la superficie y la profundidad no tienen posibles mediaciones, desestiman el valor político de ese malestar confuso y epidérmico --ese "plus de sentido" o "excedente simbólico" del que habla Errejón-- por no ser un valor político serio. No merece la pena tomarse en serio, parecen decir, a quienes no se toman la política suficientemente en serio, esto es, como lucha o conflicto. Vemos aquí que tomarse el plano cultural o discursivo en serio apunta a una lógica distinta que no necesariamente lo plantea como causa última. En este sentido, tomarse culturalmente la política en serio significa tomarse en serio a quienes parecen (solo desde la mirada profunda de los "cimientos") no tomarse la política en serio. Yerra el tiro, pues, quien ve en este movimiento un gesto que hace cultura mientras no puede hacer política transformadora; es justo al contrario, se hace práctica cultural para hacer política transformadora, mientras se hace política.
Si Podemos ha puesto en práctica una mejor gramática de la crisis española no es porque se haya limitado a ser el reflejo directo o mecánico de la fuerza ya existente en las calles y plazas, sino porque ha sabido construir intereses políticos de forma efectiva sobre y desde estas nuevas fuerzas difusas de cambio y resistencia. Llama la atención por tanto que se acuse de hipertrofia politicista a una hipótesis que ha transformado con tanta efectividad la realidad del tablero político existente y precisamente dejando de lado las estrategias que ahora se vuelven a esgrimir como menos intelectuales y "más realistas". Más que debates teóricos sobre Laclau, Althusser o Kant, ¿no es más importante partir de esta premisa: ¿cómo y por qué hemos llegado a ser en la práctica la verdadera fuerza alternativa al bipartidismo y al Régimen del 78?
Lo que está en juego en esta "vuelta a los cimientos" por parte de la Izquierda clásica y, por tanto, en esa imagen de la cultura como simple "tejado" es un problema político hoy crucial. En la medida en que estas posiciones, marcadas históricamente por un modo muy directo de entender la militancia y la lucha social "en la calle", entienden que la hegemonía ideológica no se gana en el terreno cotidiano del sentido común, un plano por definición, según esta concepción, excesivamente normalizado y "pasivo", sino en el de los cimientos de la casa --la base socioeconómica, su reproducción y sus intereses "objetivos"--, es estéril plantear una lucha en un enclave donde, según ellas, no se gana absolutamente nada o muy poco.
Otra posición parecida aquí es la que subraya la necesidad, a la hora de hacer política, de luchar no para conseguir poder o construir una mayor fuerza de consenso para introducir determinadas cuestiones, sino de decir enfáticamente la verdad. No hace falta insistir en qué medida la Izquierda tradicional ha estado apegada a esta imagen topológica que separa sin mediaciones entre la superficie de la ilusión y la mixtificación y la realidad de fondo. Aquí la obsesión espeleológica de la Izquierda tiende a no comprender el sentido común como un espacio de frontera o zona de contacto no dominada unilateralmente por la lógica capitalista y que muestra resistencias y fisuras.
Podemos no es ni puede ser un proyecto puramente teórico basado en una política ideológica ociosamente desconectada de sus bases sociales; por el contrario, debe operar como una fuerza social organizadora que constituya activamente a los sujetos humanos desde la raíz de sus experiencias en la esfera de la vida cotidiana y pretenda dotarles de formas de valor y creencia relevantes para sus tareas sociales específicas y la reproducción general del orden social. Estos sujetos se constituyen siempre de manera conflictiva y precaria; y aunque la ideología se "centre en el sujeto", no puede reducirse a la cuestión de la subjetividad. Aunque la mejor política ideológica posible contribuya a la constitución de intereses sociales en vez de limitarse obedientemente a expresar o reflejar pasivamente posiciones dadas de antemano, no da carta de naturaleza ni crea desde la nada estas posiciones por su propia omnipotencia discursiva.
Si, como ha escrito Santiago Alba, "en las palabras cabe mucha más gente que en una casa" es porque, como también ha dicho Iñigo Errejón, "el discurso no es un mero ropaje". En una situación de desahucio de nuestras condiciones antropológicas de existencia en la que, como hoy es ostensible, lo viejo, agonizante, no termina de morir y lo nuevo de nacer, también emergen comprensibles miedos o reacciones defensivas, tentaciones de cimentar el edificio mirando hacia abajo sin mirar hacia el horizonte cultural. Miedo a perder las viejas certidumbres políticas conocidas por lo bueno por conocer que se puede construir, traduciendo los gestos y reivindicaciones heredados a las nuevas exigencias; miedo ante el vértigo de estar en una formación política que se expone a los ojos del mundo por abrir una brecha desconocida cuando supuestamente "no había alternativas"; miedo a perder suelo y el reconocimiento de los tuyos por salir de las zonas de confort y buscar a los que faltan; miedo a escuchar el confuso lenguaje en el que habla culturalmente el presente cuando tu mirada está demasiado vuelta hacia atrás o demasiado adelante. Un lenguaje de época, en efecto, que solo es ruido o mera cáscara seca para quien aún piensa en que puede desnudar la realidad con una última verdad o cree demasiado en la autenticidad, pero que también es un filón para quien lo explora en su política cultural como terreno de lucha."
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2016.04.17 13:49 EDUARDOMOLINA Podemos, el viento que agita a “los cebados”. Por más que traten de manipular, la línea roja del PSOE (de lo poco rojo que le va quedando a este partido, las líneas y el logo) está reflejada en un documento oficial de fecha 28 de diciembre.- Salva Soriano.- nuevarevolución.es

http://nuevarevolucion.es/podemos-viento-agita-los-cebados-salva-solano/
"Como con esto no trato de convencer a nadie (sería absurdo, ni siquiera una página con tantos seguidores como Nueva Revolución podría competir contra la inmensa maquinaria mediática entregada a los intereses de los dos grandes partidos y su retoño naranja), voy a separar los hechos de mi opinión más o menos subjetiva:
Hechos:
«La autodeterminación, el separatismo y las consultas que buscan el enfrentamiento sólo traerán mayor fractura a una sociedad ya de por sí divida. Son innegociables para el Partido Socialista y la renuncia a esos planteamientos es una condición indispensable para que el PSOE inicie un diálogo con el resto de formaciones políticas».
Esta fue la primera vez en los 137 años de historia del PSOE, que el Comité Federal le puso condiciones por escrito a un Secretario General, obligándole a firmarlas.
Mi interpretación: Pedro Sánchez no tenía capacidad de decisión hasta conocer el mandato que recibiría del máximo órgano del partido. Por eso se escondió, dejando pasar los días.
Leyendo el extracto que he copiado arriba, la orden recibida de los barones es obvia: Sánchez no podía iniciar una ronda de contactos con Podemos, ERC y DiL (algo perfectamente lógico, dados los resultados electorales), si estos partidos no renunciaban previamente a su legítima propuesta de apoyar un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Para el PSOE, es «indispensable» que otros partidos abandonen sus ideas sólo para «iniciar el diálogo». No en el transcurso de una negociación, donde es presumible y hasta deseable que ambas partes cedan, no: antes. Esto, además de una actitud reaccionaria y muy poco política, es un pedazo de línea roja como el cinturón de Rita Barberá, un veto en el más estricto sentido de esta palabra.
Eso es evidente para cualquiera con un mínimo de comprensión lectora, y así lo entendió todo el mundo en un primer momento. La propia Susana Díaz habló de «línea roja» refiriéndose a este asunto, y en El País, uno de los periódicos más beligerantes con Podemos, podíamos leer:
«El Comité Federal del PSOE ha suscrito una resolución política en la que impone una condición “innegociable” para que Pedro Sánchez pueda siquiera abrir una ronda de contactos con Podemos: si el partido de Pablo Iglesias no renuncia a defender un referéndum independentista para Cataluña no será posible ni sentarse en una mesa para empezar el diálogo. Esta es la “condición indispensable” suscrita por el comité federal, asumida por el propio secretario general socialista y que los barones del partido habían puesto como línea roja infranqueable en la reunión del domingo en la sede de Ferraz». (El País, 29 de diciembre de 2015)
Sin embargo, como todos sabéis, el PSOE y la práctica totalidad de los medios le dieron la vuelta a la tortilla y acusaron a Podemos de «intransigentes» porque supuestamente ponían como requisito ineludible la celebración de la consulta.
Nunca escuché a ningún representante de Podemos exigirle al PSOE que aceptara dicha consulta si quería sentarse a hablar con ellos. Ante las preguntas de los periodistas, Iglesias, Montero o los demás respondían que el día que el PSOE se dignara a empezar las conversaciones de cara a un posible pacto de izquierdas, les harían saber que para ellos el referéndum era «irrenunciable», pero estaban dispuestos a hablar y a escuchar la propuesta alternativa del PSOE para desbloquear la situación en Cataluña (propuesta que, dicho sea de paso, yo no he escuchado todavía, más allá de vaguedades sobre el modelo de Estado federal).
Pero por más que traten de manipular, la línea roja del PSOE (de lo poco rojo que le va quedando a este partido, las líneas y el logo) está reflejada en un documento oficial de fecha 28 de diciembre, disponible para todo el que quiera leerla.
Después ningunearon a Podemos en la Mesa del Congreso, del Senado, les negaron los grupos parlamentarios a las confluencias, los mandaron al gallinero… Y para toda esta serie de humillaciones, la excusa siempre fue la misma: no han querido sentarse con nosotros porque anteponen la exigencia del referéndum (luego usaron la excusa de los grupos), ahora que se aguanten.
No se puede ser más cínico.
Hechos: El PSOE cedió diputados a ERC y DiL para que tuvieran grupo propio en el Senado.
El PSOE, como el PP, permitió que Esquerra Republicana de Catalunya y Democràcia i Llibertat formaran sendos grupos en el Congreso, pudiendo haberlo impedido (como hicieron con En Comú Podem, En Marea y Compromís-Podemos-És el Moment), ya que no cumplían escrupulosamente todos los requisitos.
Mi interpretación: Si de verdad la manoseada unidad de España tuviera algo que ver en todo esto, si el PSOE no quisiera hablar siquiera con quienes defienden un referéndum por respeto a la madre patria, jamás les habrían regalado grupo propio a los independentistas.
Esa orden de huir como de la peste de todos aquellos que no hubieran renunciado previamente al referéndum no estaba motivada pensando en ERC o DiL, sino en Podemos. Sabemos, porque lo han dicho ellos mismos sin cortarse un pelo, que muchos dirigentes y viejas glorias del PSOE piden una orden de alejamiento con la formación morada e instan a Pedro Sánchez a que le acaricie suavemente la barba a Rajoy. A los zánganos que revolotean alrededor de la rosa, un gobierno realmente progresista, un gobierno en el que el cambio sea algo más que un eslogan, les aterra, les pone de los nervios. Podemos es el viento que agita a los cebados, a los estómagos agradecidos, sobrealimentados a costa del hambre ajena.
A los barones debió de parecerles una mala estrategia electoral mostrar sus intenciones de manera tan evidente («El firmante, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, monigote del aparato del partido, manifiesta por medio de la presente su renuncia a pactar con Podemos. Asimismo, se compromete a no acercarse a menos de un kilómetro de cualquier objeto de color morado y a desterrar de su vocabulario la primera persona del plural del verbo “poder”»), así que se lo impidieron de carambola, vía consulta catalana. Los mandamases del PSOE sabían que Podemos no iba a abandonar la idea del referéndum antes siquiera de sentarse, se le hubieran echado encima todos sus votantes, además de las confluencias. En qué cabeza cabe.
Una vez cerrada la salida por la izquierda, Sánchez no podía hacer otra cosa… O sí. Si hubiera sido un tío con carácter, se hubiera impuesto o hubiera mandado a todos a la mierda. ¿Por qué a los anteriores candidatos se les dejó libre albedrío, y a mí se me pretende manejar como a una marioneta? Vale que he sacado el peor resultado de la historia del partido, pero eso no es sólo culpa mía, y en cualquier caso, hay dos caminos: o se me cesa como Secretario General, o se me permite continuar y actuar como tal, con las atribuciones que tendría cualquier otro en mi lugar. Pero seguir así, como un candidato de cartón piedra, como un títere, no. Por ahí no paso, yo tengo dignidad.
Pero entonces no sería Pedro Sánchez. Decía que el líder (ja) del PSOE no podía hacer otra cosa, todo lo que ha pasado después era la única opción que le dejaron: pactar con Ciudadanos y meterle presión a Podemos para intentar que apoye ese acuerdo porque sí, a cambio de nada. De ese modo, en lo esencial, todo seguiría como está: no se atacará el fraude de los que más tienen, no se molestará a los bancos y a los grandes empresarios…
Pero Podemos ha hecho lo que tenía que hacer. Antes he aludido al título de la película de Ken Loach. Pues aquí va una cita de la misma, que viene muy a cuento:
“Si aceptamos este tratado (…) los ricos seguirán siendo ricos y los pobres, pobres. Sólo habremos cambiado el color de la bandera y el acento de los que mandan”
Sólo habremos cambiado del azul al rojo. Otra vez.
La única manera de los socialistas de no ser atacados por su oposición desde el principio al pacto natural, al pacto con Podemos, era echarles a estos la culpa de la falta de acuerdo. Eso ha sido fácil, tienen los medios de comunicación a su servicio y Podemos en ese sentido está prácticamente huérfano.
Esto es como si vas a tener sexo con alguien, y sin preguntarte te impone a un tercero en la cama, al butanero. Y encima, cuando le dices que no, que pasas del trío, que además ese tío no te gusta, te reprocha que los dos os vayáis a quedar esa noche sin mojar.
Piensan que así, si se celebran nuevas elecciones en junio, los ciudadanos castigarán a Podemos. Pero si se produce la repetición electoral (no descartemos todavía que prospere la gran coalición con la que Rivera se pone calentorro: un mullido colchón de plumas de gaviota y sábanas de satén naranja cubierto con pétalos de rosa), la jugada puede salirles peor de lo que calculan. Tengo la impresión de que por más Venezuela, ETA, Irán, financiación o crisis internas que se inventen o magnifiquen, la manipulación está amortizada. Empezaron demasiado pronto, fueron dos años de brutal campaña mediática, y nada que no tenga una base sólida puede sostenerse tanto tiempo: llegaron las generales y Podemos y las confluencias obtuvieron más de cinco millones de votos (¿cuántos habrían logrado si otros partidos y sus medios de comunicación hubieran jugado limpio?), cinco millones de personas que les votaron a pesar de una inaudita, sucia, feroz campaña de desprestigio y difamación. ¿Qué les hace pensar que les va a funcionar ahora? Esos votantes están inmunizados.
Por mi parte, si la TV señala a Pablo Iglesias como el culpable de todo, habrá que creerlo, porque ¿cuándo nos ha mentido la tele?
No, ahora en serio: si los medios que han amparado y ocultado durante décadas la porquería que nos ahoga; si esos medios que han sido colaboradores necesarios, cómplices de los corruptos, insisten en contarnos el cuento de Caperucita Sánchez y el lobo Iglesias, me vais a permitir que me ría de ellos muy fuerte mientras voy camino del colegio con mi voto a PODEMOS en la cestita."
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2016.03.30 10:19 EDUARDOMOLINA PABLO IGLESIAS.- Mi cabeza política se hizo en Italia.- ctxt

http://ctxt.es/es/20160323/Politica/5015/Entrevista-Pablo-Iglesias-gobierno-España-Entrevistas-Elecciones-20D-¿Gatopardo-o-cambio-real.htm
Como Podemos, Pablo Iglesias tiene al menos dos almas. En la distancia corta es un tipo tímido, pausado, bien articulado, culto sin llegar a la pedantería --aunque a ratos se pone un poco cursi, no llega a caer en la novela rosa. Se diría que este Iglesias profesoral es una persona distinta a la fiera corrupia que se zampaba a los más agresivos contertulios televisivos de Intereconomía o La Sexta, muy diferente del tribuno que un día lanza cal viva contra las bancadas socialistas para luego susurrarle a Pedro Sánchez “solo faltamos tú y yo”.
Esta multiplicidad de personalidades resume también la montaña rusa existencial en la que vive Podemos, un partido-niño formado por mil mareas, orígenes, corrientes: comunistas gramscianos de la vieja IU, activistas de la PAH, populistas criados en Laclau y curtidos en asesorías peronistas y bolivarianas, humildes indignados del 15M, cristianos de base de las periferias urbanas, profesores, doctores y analistas del CEPS, En Comú, Andalucía, Guanyem…
Viviendo y muriendo de éxito a la vez, víctima y beneficiario de sus contradicciones y su indefinición asamblearia, Podemos se ha convertido en solo dos años en la gran esperanza de la izquierda europea, una vez certificada la claudicación de Syriza ante la Troika. Tras revolucionar el mapa municipal y tomar el poder en las grandes ciudades, y después de sacar cinco millones de votos el 20D, Podemos y sus confluencias viven un periodo convulso: enfrentamientos, filtraciones, dimisiones, ceses... Nadie sabe cómo acabará este enorme lío. Pero la impresión es que Iglesias ha tomado las riendas en Madrid y ha dejado desarmado a su amigo y número dos, Íñigo Errejón, al que conoció en la Facultad de Políticas de Somosaguas (Madrid) cuando él tenía 23 años y Errejón 18, y al que durante la entrevista se referirá, entre bromas y veras, con estas palabras: “Nunca ha dejado de ser el benjamín”.
Iglesias parece transformado, más conservador, mucho más cauto y conciliador. Cuando se le pregunta por el pacto con el PSOE, no pone reparos, líneas rojas, ni exigencias. Oyéndole, se diría que su estrategia pasa hoy por dos opciones que en realidad son solo una: o gobernar con el PSOE casi sin condiciones, o repetición de elecciones sin dejarse culpar del adelanto.
El líder de Podemos (Madrid, 1978) llega puntual a la sede de CTXT para una conversación de una hora con miembros del consejo editorial y la redacción --Miguel Mora, Soledad Gallego-Díaz, Ignacio Sánchez-Cuenca, Mónica Andrade y Willy Veleta-. Va acompañado por un séquito de cuatro jóvenes asistentes que no se despegan del móvil. Tiene ojeras y mala cara: un reciente cólico nefrítico, provocado, explica, por una pequeña piedra en el riñón que todavía no ha expulsado.
Es martes 22 de marzo, y hace solo un rato que se han producido los atentados de Bruselas. A mitad de la hora pactada, Iglesias y los suyos tienen que salir corriendo para acudir al homenaje a las víctimas organizado por el ayuntamiento madrileño. Poco después, completamos la entrevista por el móvil: más de 100 minutos, que publicamos de forma íntegra, dividida en cuatro bloques: Pablo, según Iglesias; La crisis de Podemos; España, pacto o elecciones, y ¿Otra Europa es posible?
BLOQUE 1. PABLO, SEGÚN IGLESIAS.
"Políticamente soy un italiano. Mi cabeza política se hizo en Italia"
¿Querría explicar en cinco o seis frases quién es Pablo Iglesias?
Soy tímido, aunque no lo parezca. Amante de una cierta soledad para leer, para ver películas, para ver series. Al mismo tiempo con una enorme pasión para las cosas. Necesito la pasión para hacer cualquier cosa. Con mucha pasión por aprender, y con mucho que mejorar. Fundamentalmente, un tipo sencillo. Una de las cosas que más me gustan es cuando la gente que acaba de conocerme me dice: ‘Hostia, eres un tipo bastante normal’.
Más normal de lo que parecía en la tele…
Claro, ese contraste sorprende a mucha gente. Una cosa que me han dicho y que me encanta es: ‘Ganas mucho en la distancia corta’.
¿Qué recuerdos tiene de la infancia? ¿Se siente soriano?
Sí, sí. Decía Rilke que la patria de uno es su infancia, y mi patria tiene una localización geográfica muy clara, que es Soria. Yo pasé en Soria desde los 2 años hasta los 13.
¿Eso curte, no?
Sí, claro, se pasa frío. Pero para ser niño Soria es una ciudad maravillosa. Yo iba por ahí con mi bicicleta tranquilamente. Toda la memoria sentimental de mi infancia está asociada a lugares de Soria. Si la patria de uno es la infancia, Soria es mi patria.
Después de Soria vino a Madrid, y estudió de todo… ¿Le enseñaron todo lo fundamental para ser político en la universidad y los másteres, o es un trabajo más duro de lo que pensaba?
Yo creo que es un trabajo como otro cualquiera, que no debería ser una profesión, sino una actividad a la que uno dedica un cierto tiempo. Es una actividad además que tiene que practicar gente con perfiles muy distintos. A mí me encanta estudiar. Las dos cosas que más me han gustado en la vida es recibir clase y dar clase. Supongo que eso me ha hecho aprender cosas que luego me han sido útiles en la política, pero la experiencia práctica no la sustituye nada. En estos dos años he aprendido una barbaridad y sigo aprendiendo mucho.
¿Más que leyendo?
Hace poco volví a releer El Príncipe, que lo había leído antes dos veces por lo menos. Es curiosísimo que al leerlo al mismo tiempo que estás practicando la política, cambia completamente… Recuerdo que tenía los subrayados originales míos, y en los nuevos prestaba atención a otros elementos. Supongo que eso tiene que ver con practicar la política de manera tan intensa y directa...
¿Maquiavelo tenía más razón de la que pensaba?
No es tanto más razón, sino que en realidad lo que está escribiendo Don Nicolás es un manual con un enorme sentido práctico. Maquiavelo no es un erudito metódico. Como diría Gramsci, es un hombre de acción. Está siempre pensando en la acción, y logra aislar la política como disciplina de otro tipo de consideraciones. Es impresionante el enorme sentido común de las reflexiones del libro, incluso cuando es un tipo del siglo XVI que está pensando en las repúblicas y en los Estados italianos, que es lo que tiene a mano, tomando las experiencias de la Roma y la Grecia clásicas... Han pasado muchas cosas en estos 500 años, y aun así tiene reflexiones magníficas.
¿Le da tiempo a leer la prensa cada día? ¿Lee papel o solo Internet?
Leo los dosieres que me prepara el equipo.
¿Los clippings, en papel grapado?
Depende, si lo puedo imprimir lo imprimo y lo grapo. Si no, lo leo en el ordenador, o los días que tengo que salir muy temprano lo leo en el teléfono. En esos dosieres viene un resumen con una sección de artículos de opinión que me prepara el equipo. La verdad es que leo más prensa que nunca, esa selección me hace leer artículos muy valiosos.
¿Le ponen artículos de CTXT?
Sí, de vez en cuando. Algún editorial malvado vuestro he leído, en el que nos dabais caña. Luego están algunos imprescindibles. Uno de los articulistas que nunca falla, lo digo siempre, es Enric Juliana. Para mí, el análisis diario de Juliana es como ir a misa para la gente de comunión diaria.
Albert Camus decía que un país vale lo que vale su prensa. ¿Cómo ve la situación de los medios en España?
Era bastante cruel Albert Camus al decir eso con muchos países. Un político profesional solo puede hablar bien de la prensa. Punto y final.
Pregunta un lector: ¿Cree que su política, de tan buen e infinito trato con los medios, está siendo efectiva?
Es inevitable. Yo creo que la política, entre otras cosas, es una definición de la realidad. Nunca ha estado la política tan mediatizada por los medios como ahora, y mira que llevan décadas con eso. Seguramente los medios son el terreno fundamental de la política, y eso tiene que implicar mucho tiempo y muchas técnicas para que la comunicación funcione. Eso es así desde hace mucho tiempo, pero yo diría que cada vez más.
Y hace falta tragar mucha quina, imagino.
Eso es inevitable. Recuerdo un político conservador, con el que hablaba en el Parlamento Europeo, que me decía: “Mira, esto que hacemos nosotros consiste en levantarse por la mañanas y que te sirvan un plato con un sapito, y a ese sapito le tienes que echar sal, le tienes que echar pimienta… lo que quieras, pero te lo tienes que comer todas las mañanas…”. Y eso es así.
Manolo Monereo ha escrito en Cuarto Poder que hay una cacería organizada por PRISA y los poderes financieros para acabar con Podemos. ¿Cree que es cierto? ¿Se siente acosado?
Monereo es un sabio, es uno de los intelectuales de la izquierda más lúcidos, y con muchísima experiencia. Creo que en los últimos artículos y también en este señala algunas de las claves de lo que está ocurriendo.
Hay un personaje en The Wire que dice “This is the Game!”, y efectivamente este es el juego en el que estamos; y es lógico que a nosotros nos den caña, es parte de las reglas del juego.
Por cierto, usted y Juan Carlos Monedero llevan años ejerciendo de periodistas / analistas y presentadores. ¿Aprendieron de Beppe Grillo? ¿No le parece una forma de intrusismo que un líder político haga periodismo?
En realidad a mí, desde que empezamos a hacer La Tuerka, me entusiasmaba dirigir y presentar una tertulia que siempre ha querido tener un estilo diferente al de las tertulias convencionales o al de otras tertulias, ni mejor ni peor, simplemente diferente. Creo que tanto La Tuerka como Fort Apache se han ganado un enorme prestigio por eso, hasta el punto de que nos han dado premios en facultades de Periodismo... Eso es un honor y al mismo tiempo un placer; si alguien se ha sentido ofendido por el intrusismo, nosotros lo hacemos desde mucho antes de que existiese Podemos, nos entusiasmaba hacerlo, y nos sigue entusiasmando...
En el artículo que publicó en New Left Review en julio del año pasado hablaba de “el pueblo de la televisión”. ¿Cómo puede un tipo que ha estudiado en Cambridge y Suiza ser tertuliano en Intereconomía?¿Es su personaje político un producto de la TDT y las tertulias?
En realidad en Intereconomía había días en los que no se discutía mal, más o menos te dejaban expresarte. Pero para nosotros era una cuestión fundamental: habíamos llegado a la conclusión de que los medios de comunicación, y en particular los formatos de las tertulias políticas, eran el instrumento fundamental para generar imaginario. Nos habíamos dado cuenta de que el estilo que nosotros manejábamos en la universidad, cuando dábamos charlas o hacíamos seminarios, se alejaba mucho de las técnicas a través de las cuales se informaba o formaba la opinión. Intentamos ser rigurosos y amenos, sabiendo que las técnicas de la comunicación se basan en el mundo audiovisual y que teníamos que intentar manejar esas técnicas, siendo al mismo tiempo rigurosos. Intereconomía, La Sexta Noche y Las Mañanas de Cuatro fueron como un entrenamiento. Recuerdo muchos de esos debates con muchísimo cariño. Y debatiendo en Intereconomía conocí a gente muy valiosa. A Javier Nart, que ahora es eurodiputado de Ciudadanos y es un hombre maravilloso, al que quiero mucho, lo conocí en El Gato al agua; al señor Alejo Vidal-Quadras, con el que me separan muchísimas cosas a nivel ideológico pero que me parece un hombre inteligente, también. Y también allí fue la primera vez que escuché debatir a Francesc Homs, de Democràcia i Llibertat. Allí aprendí muchas cosas...
En aquel artículo, analizaba “la incipiente crisis del régimen postfranquista, enfangado en la corrupción y la recesión económica, y las oportunidades que ello ofrece a una formación política popular que movilice el descontento social de los indignados…”. ¿Cree que han aprovechado esa situación y están haciendo todo lo posible para mitigar ese descontento? ¿No cree que el “régimen” está todavía muy vivo?
Efectivamente, nos enfrentamos a adversarios poderosísimos que están acostumbrados a ganar siempre, incluso cuando parece que no han ganado a veces ganan también, pero el juego es así. De momento, lo que hemos conseguido creo que nadie se lo podía imaginar, creo que las élites nunca vieron un actor con las capacidades que ha demostrado Podemos. Eso no quiere decir que a partir de ahora no vaya a ser difícil, es más, va a ser mucho más difícil, cada vez va a ser más difícil y yo creo que eso se nota. Nosotros fuimos capaces de patear el tablero, de reponernos y salir muy reforzados de ataques muy agresivos. Me acuerdo perfectamente de lo que me preguntaban en las entrevistas en octubre o noviembre, y creo que tuvimos un resultado electoral espectacular. Pero eso no cambia que la situación económica del país es difícil, que el poder de las élites es enorme, que nosotros podemos sufrir el desgaste de nuestras contradicciones y que la política no termina de... Es extremadamente complicado. Bueno, pues tendremos que adaptarnos y seguir combatiendo, haciendo eso que pedía Gramsci: “Necesitamos toda la fuerza, toda la inteligencia y toda la ilusión en un combate que es difícil y donde el adversario siempre es muchísimo más poderoso”.
Eso recuerda un poco al Atleti del Cholo Simeone, una especie de tercera vía insumisa y solidaria contra la bipolaridad... deportiva y política.
Siempre me ha entusiasmado el Cholo Simeone y su Atlético de Madrid por eso. Es un equipo con menos recursos deportivos que los grandes y sin embargo con una enorme pasión y un estilo muy descarado y muy disciplinado al mismo tiempo. Y probablemente por eso el Cholo ha conseguido colocar a su equipo al nivel del Real Madrid o del Barça, y eso a mí me gusta. Me gusta su carácter.
Uno de sus lemas es "No consuman". Hay un video de 2013 en el que usted dice que le indigna que IU aceptara una consejería de Turismo en Andalucía y no exigiera un telediario. Eso son las cuotas de la RAI... Y añadía que en Turismo solo se podía crear empleo…
En aquella época podía decir lo que me diera la gana, no había consecuencias en lo que decía. Ahora tendría que ser mucho más prudente. Pero básicamente la idea que pretendía transmitir es que si haces política y vas a gobernar, quizá tenga sentido, sobre todo si lo vas a hacer desde una posición de debilidad, intentar intervenir en aquellas áreas que son más importantes y donde realmente se pueden lograr cambios en la vida de la gente o en la construcción del relato, que es una cosa fundamental en política. Y eso lo sigo pensando.
¿En un hipotético acuerdo de gobierno con el PSOE, incluirían una reivindicación de ese tipo? ¿Controlar los informativos?
Pero no necesariamente para que estuviéramos nosotros. Nosotros tuvimos un debate sobre si gobernar o no con el Partido Socialista y al final todos tuvimos claro que si gobernamos, gobernamos. Si vamos en serio, vamos en serio. Y eso quiere decir que asumimos todas las contradicciones, todos los problemas, que podremos hacer cosas mal, que nos van a dar duro… Pero que no vamos a hacer esto a medias. Gobernar implica asumir responsabilidades de gobierno y asumirlas en muchos ámbitos, las que puedan ser aparentemente más sencillas y más inocuas pero las más importantes también. Yo creo que eso forma parte del estilo de Podemos desde el principio. No nacimos para ser una fuerza política testimonial o subalterna, sino para intentar ganar. A veces lo conseguiremos, a veces no, haremos cosas bien y cosas mal, pero desde el principio nuestra mentalidad ha sido ganadora. Creo que esa es una de las cosas que explica también la caña que nos dan. Hemos sido y somos muy osados y muy descarados, y es lógico que quien lleva muchos años en esto diga: pero bueno, ¿qué os habéis creído? Seguramente, si no hubiésemos sido así, no estaríamos donde estamos.
Hablemos de Italia, ¿qué aprendió allí?
Estuve primero de Erasmus cuando estudiaba cuarto de Derecho. Ese viaje me cambió la vida, también políticamente. Podría decir que políticamente soy un italiano, en Italia hice mi cabeza para pensar la política. Después he estado muchas más veces para viajes más cortos, y en 2007 estuve seis meses redactando mi tesis doctoral en Florencia… El Erasmus lo hice en Bolonia. Era muy importante políticamente, con una histórica alcaldía del Partido Comunista prácticamente desde después de la Segunda Guerra Mundial… Bologna La Rossa, la capital de la Emilia Romagna… Esos lugares tan importantes para el desarrollo italiano. Allí aprendí muchísimo.
¿Conoció los centros sociales? ¿Leyó a Gramsci y a Agamben, a los que tanto cita?
Cuando llegué era militante de las Juventudes Comunistas, con todas sus cosas bonitas y sus encantos. Era una organización muy clásica, muy dogmática, y además no era muy habitual entre los cuadros de las juventudes tener una formación cultural amplia. Había excepciones, en aquella época conocí a Manolo Monereo, y desde entonces le empecé a admirar muchísimo. Italia era otro planeta. Cuando vi los centros sociales, cuando vi las librerías, cuando me empecé a adentrar en las historias de los movimientos sociales de los años 70… Se abrió otro mundo. Allí conocí a amigos con los que después he coincidido en Podemos: a Gemma Ubasart, que también estaba de Erasmus. Allí empezaron una serie de lecturas, aprendí un idioma que no tiene la misma utilidad que el inglés... Pero para la política saber italiano marca la diferencia. Poder leer Il Manifesto, La Repubblica, tener acceso a unos textos que solo están en italiano… Italia tuvo mucha influencia sobre algunas generaciones de activistas madrileños y de otros lugares, y seguramente tiene mucho que ver con la forma en la que se hizo Podemos.
¿Estaba en Génova cuando sucedió la masacre de la Escuela Díaz?
Estaba en el autobús volviendo a España, era uno de los portavoces del Movimiento de Resistencia Global de Madrid, y como hablaba italiano estuve en la avanzadilla. Fue un movimiento que analicé con muchísimo detalle en mi tesis doctoral. Hice una versión de la tesis, que es ‘Desobedientes’, que cuenta aquello con mucho detalle...
Un inciso. Willy Veleta quiere saber con quién va a ver el nuevo episodio de Juego de Tronos
Es un secreto que me voy a llevar a la tumba.
¿Con el Rey? ¿Con el Rey emérito?
No lo puedo decir. ¿Te imaginas? Los dos en un sofá tapados con una manta...
¿Usted cree que Jon Snow… sí o no? Sin hacer spoiler...
A mí me encantaría que sí. Leí en la prensa que tenía contrato, así que eso me hace soñar con que se salva, pero no tengo ni idea de lo que pasará.
Bloque 2. ¿CRISIS, QUÉ CRISIS?
"Nadie es imprescindible en Podemos, tampoco sobra nadie"
¿Hace cuánto tiempo que conoce a Íñigo Errejón?
Nos conocimos cuando yo empecé a estudiar la segunda carrera, en Políticas. Nos llevamos cinco años. Yo tendría 23 y él 18.
Él era un benjamín entonces.
En realidad nunca ha dejado de serlo...
Un lector pregunta si son conscientes del tirón social que tiene la dupla Pablo Iglesias-Errejón. Y añade: ¿Qué aporta cada uno a Podemos?
En Podemos todos aportamos y Podemos no se explica por una, dos o cuatro personalidades. Eso es importante. Incluso en una fuerza política como la nuestra en la que el liderazgo fue desde el principio un instrumento político imprescindible. Ahora hay una coralidad y una necesidad de recuperar el protagonismo de la gente que yo creo que nos debería hacer pensar que Podemos no es el resultado de una, de dos, de cuatro personalidades y de cómo se relacionan. En este caso Íñigo y yo hemos trabajado juntos muchísimos años y ha habido una compenetración intelectual enorme. Hemos hecho muchas cosas juntos, probablemente no haya nadie con quien yo haya firmado tantos artículos académicos como con Errejón. Aun así Podemos está por encima de mí, por encima de Íñigo y por encima de cualquier otro compañero.
¿Cómo definiría sus visiones políticas respectivas? Se dice que Errejón es más peronista, amante del populismo latinoamericano, y que usted sería más un comunista. ¿Responde a la realidad o es esquemático?
Son etiquetas que facilitan la literatura, la manera en que se puede construir un relato, las explicaciones de las cosas. En realidad la formación intelectual del primer grupo de personas de Podemos tiene que ver con una práctica colectiva en la que nos pudimos especializar en diferentes cosas y en la que hay una serie de elementos comunes que nos definen como grupo. Por una parte, el interés que todos teníamos en los fenómenos latinoamericanos, por otra parte nuestras experiencias militantes en movimientos sociales, colectivos de la izquierda radical, y a partir del 15M, a través de la discusión que introdujimos en La Tuerka, una reflexión muy coral en la que participamos muchos sobre las posibilidades de intervención política en España. Todo eso, marcado por nuestro trabajo. Asesoramos a IU, yo estuve después en Galicia con Alternativa Galega de Esquerda. Todas esas experiencias, unidas al hecho de que yo había conseguido abrirme un hueco en los medios de comunicación, nos permitieron lanzar una apuesta política, que fue Podemos. Las etiquetas que tratan de identificar ideológicamente a todos y situarnos para ver quién está más a la izquierda, quién es más moderado… Se producen porque facilita la lectura, el relato. Pero son demasiado esquemáticas para entender cómo pensamos. Lo mejor para entendernos es leer lo que producimos y lo que escribimos, los diálogos entre nosotros...
¿Cuántas almas hay en Podemos, cuáles son las corrientes? Comunistas, anticapitalistas, populistas, indignados del 15M, asociados a CEPS, cristianos de base…
Hay una multiplicidad de posiciones y de historias personales y de biografías, pero en Podemos, por suerte, de momento, no diría que hay diferentes corrientes o almas sino diferentes maneras de ver las cosas, en las que basculamos muchas veces nosotros mismos. Cualquiera que viera un debate en el Consejo Ciudadano o en la Ejecutiva vería cómo cualquiera de nosotros basculamos, en función de los temas y de la discusión concreta. Aunque es muy atractivo calificar con etiquetas y las categorías permiten hacer mapas que nos dan la impresión de entender mejor las cosas, sería muy difícil definir Podemos como una suma de familias políticas que se identifiquen con esas etiquetas. Creo que los elementos fundamentales de Podemos los compartimos todos y que luego en las cosas que podemos discrepar, no discrepamos como grupos organizados, sino como individuos; y eso es positivo.
¿Qué ha pasado en estas últimas semanas, qué balance hace de lo que ha ocurrido en el partido?
En política a veces hay que hacer cambios, mejoras. Esos cambios a veces son difíciles y tienen consecuencias difíciles o incluso desagradables. Pero son imprescindibles. A mí como secretario general me corresponde tomar una serie de decisiones. A veces son muy agradables, divertidas de tomar, y otras son difíciles y desagradables pero no menos necesarias para que vayamos haciendo las cosas mejor. En el caso de una política tan nueva, en una fuerza política en la que el cariño y el amor entre nosotros ha sido tan determinante, seguramente cualquier cambio, cualquier decisión difícil se acusa más. Pero eso forma parte de lo que somos y a mí me gusta que seamos así. Que a nosotros se nos note la tristeza cuando tomamos una decisión difícil en lugar de una sonrisa mal dada creo que habla bien de nosotros.
¿Diría que ha sido una crisis, una fractura, una implosión, una pre-refundación? ¿O un golpe de mano de la Secretaría General?
Diría que es un cambio que recoge una tendencia que es necesaria. Se lo decía a los secretarios de organización cuando hablaba con ellos, les decía que el modelo organizativo surgido de Vistalegre fue seguramente imprescindible para esa etapa pero que ahora toca abrir una etapa nueva, una etapa en la que necesitamos más protagonismo de los territorios, de los círculos, una etapa distinta a aquella en la que teníamos que construir un partido a toda velocidad y afrontar una serie interminable de procesos electorales que eran difíciles. Ahora ya somos otra cosa, estamos mucho más consolidados y creo que toca recuperar un tono organizativo distinto que apueste de manera inequívoca por el protagonismo de la gente y de los círculos. Por eso creo que si el Consejo Ciudadano tiene a bien respaldar la candidatura de Pablo Echenique para ser secretario de Organización, creo que él va a encarnar de manera perfecta ese cambio de tono.
Empleó un tono muy duro en el comunicado de la destitución de Sergio Pascual, en el que algunos han visto un tufo al viejo PCE. Quizá sus votantes echan de menos un poco de autocrítica. ¿Qué errores cree haber cometido desde el 20D? ¿Es consciente de haber cometido errores?
Seguramente sí. Cualquier error político que cometa la organización yo lo tengo que asumir como propio. La crítica y la autocrítica son fundamentales. Muchas veces nosotros, y yo en particular, no somos capaces de comunicar con eficacia. Eso implica un manejo de los tonos y de los registros con los que, a veces, acertamos, y con los que, otras, no acertamos. Eso está muy bien verlo, y cuando te das cuenta de que lo podíamos haber hecho mejor, pues tratar de mejorarlo.
Para ser concretos ¿está hablando de la cal viva y del beso a Pedro? Me refiero al tono...
No necesariamente... En los debates parlamentarios los tonos son duros. Hay que recordar las cosas que se nos dijeron a nosotros. Pero es verdad que muchas veces los tonos pausados y calmados son más eficaces que los tonos más duros. Eso es una cosa que también se va aprendiendo con el tiempo. No es menos cierto también que nosotros estamos donde estamos precisamente porque a veces supimos mantener un tono duro. Mientras el cinismo campaba a sus anchas en los discursos políticos, nosotros fuimos capaces de hablar políticamente del dolor. De decir que mientras estamos hablando aquí, hay gente que está sufriendo mucho, gente a la que están echando de sus casas y gente que lo está pasando muy mal. Pero la política también es el arte de la modulación, y la clave es saber encontrar en cada momento el tono que funciona mejor.
Ha dicho antes que tenía mucha complicidad con Errejón. En pasado. ¿Teme que acabe yéndose del partido?
No lo creo. Del mismo modo que nadie es imprescindible en Podemos, tampoco sobra nadie en Podemos. Estoy convencido de que todos, en este proceso y en este camino, seguiremos aportando lo mejor de nosotros mismos.
¿Qué errores ha cometido Errejón?
Yo creo que Íñigo lo ha hecho bastante bien. Es una magnífica cabeza, es un magnífico intelectual que además practica la política, es un intelectual útil, con el que ha habido una gran complicidad. Y estoy convencido de que la colaboración intelectual y política con Íñigo y con todos los demás compañeros, con Carolina Bescansa, Rafa Mayoral, Pablo Bustinduy… con todos los compañeros con los que trabajo va a continuar, porque además es un elemento imprescindible dentro de Podemos. La política también tiene fases, tiene épocas, y todos estamos madurando mucho: estas semanas en las que han ocurrido décadas, estos meses en los que ha pasado tanto tiempo en España, nos han hecho madurar. Lo que estamos viviendo son momentos de maduración que pueden tener sus puntos dolorosos pero creo que nos van a sacar mucho más fuertes y mucho más eficaces. Nosotros, al fin y al cabo, hemos tenido que hacer en dos años lo que otros han podido hacer en diez o en quince. Es lógico que eso implique ciertos momentos traumáticos, es normal.
Emmanuel Rodríguez ha escrito en Diagonal que los dimitidos del Consejo Ciudadano y otros errejonistas llevaban meses negociando con el PSOE y C’s una moción de censura contra el PP en la Comunidad de Madrid. ¿Usted lo supo?
Yo hablé con José Manuel López (líder de Podemos en la Asamblea de Madrid), que me transmitió esa posibilidad, y le dije que era, evidentemente, una posibilidad interesante, que era una cuestión enormemente importante que teníamos que debatir con calma, que de alguna manera revelaba una contradicción de Ciudadanos, que ante la posibilidad de un gobierno distinto en la Comunidad de Madrid daba la impresión de que prefiere al Partido Popular. Es una opción que hay que pensar y efectivamente sí me han transmitido que es algo a lo que estaban dando vueltas...
¿Y eso lo hizo un grupo afín a Errejón sin su conocimiento?
En ningún caso. De hecho, en el Parlamento no se funciona por grupos ni por corrientes. En todos los parlamentos se funciona orgánicamente como grupo parlamentario y evidentemente tienes que informar, y las decisiones las toma el Consejo Ciudadano, como no podría ser de otra manera.
Hablemos de las confluencias. Las relaciones con Galicia, Valencia y Catalunya no parecen demasiado fluidas...
Yo creo que en esos tres lugares el resultado electoral de los encuentros, que en cada sitio han tenido matices diferentes, han sido buenos. La unión de Podemos con otros actores políticos, tanto en Cataluña como en la Comunidad Valenciana como en Galicia ha producido resultados electorales espectaculares. En Cataluña, al igual que en Euskadi, donde íbamos solos, hemos sido la primera fuerza política, y en la Comunidad Valenciana y en Galicia, igual que en Madrid, en Canarias, en Navarra y en Baleares, donde íbamos solos, hemos sido segunda fuerza. Creo que las cosas van bastante bien y hay bastante satisfacción por parte de todos los actores respecto a cómo han funcionado esas confluencias, y estoy convencido de que se repetirán. Hay una relación en algunos casos de verdadera amistad, por ejemplo, con Yolanda Díez en Galicia, es amiga mía desde hace muchos años, políticamente nos entendemos muy bien, con Xosé Manuel Beiras me entiendo muy bien, con Mónica Oltra me entiendo de maravilla, así como con los compañeros catalanes... Creo que las cosas han funcionado muy bien.
Gerardo Tecé, desde Sevilla, le pregunta: Cataluña y Andalucía han sido tradicionalmente las grandes bolsas de votos que han llevado al PSOE al Gobierno estatal. Parece claro que son las mismas bolsas de votos que Podemos necesitaría para no ser acompañante, sino cabeza de cartel. En Cataluña las cosas les van bien, pero en Andalucía, que es el lugar donde el paro y la desigualdad pegan más fuerte, un lugar que teóricamente debiera ser terreno sembrado para Podemos, están muy, muy lejos del PSOE. Les doblaron en voto en las generales. ¿A qué se debe?
A la estructura social de España. Aun así, lo que nosotros hicimos en Andalucía es increíble, en las elecciones de marzo tuvimos más del 14% y en las elecciones generales, en torno al 17%, ¡en Andalucía! Es verdad que nuestro voto se ha concentrado, como históricamente el voto del cambio en España, en las grandes ciudades y las periferias, en zonas más industrializadas. Aun así, el resultado en Andalucía, para lo que es la estructura social de este país y de Andalucía, es impresionante. Es un desafío mejorarlos. Teresa Rodríguez tiene muy claros los pasos que tenemos que dar para seguir avanzando en Andalucía y ganar. El análisis de Gerardo es correcto: para el Partido Socialista fueron fundamentales esos dos bastiones simultáneamente, Zapatero no hubiera ganado sin contar los resultados en Cataluña y en Andalucía. En Cataluña parece que ahora la fuerza hegemónica somos nosotros y en Andalucía va a costar un poco más pero creo que estamos trabajando en la buena dirección.
Está usted entrando en la segunda parte de la entrevista a Pablo Iglesias, secretario general de Podemos.
En estos dos últimos bloques, Iglesias analiza de forma exhaustiva la situación política española y, más brevemente, la europea.
Durante la conversación, Iglesias muestra su cara más profesional, suave y constructiva. Vestido con piel de cordero, usa a menudo el latiguillo “yo creo que” para dar una imagen más dialogante y escapar de las reiteradas acusaciones --incluso internas-- de arrogancia. Afirma que la gran coalición sería un suicidio para el PSOE, y anima a los socialistas a volver a su programa electoral y a abandonar el "pacto de derechas" con Ciudadanos para formar un gobierno con Podemos, IU, Compromís y los votos favorables del PNV, incidiendo en que la abstención de los grupos catalanes, que el PSOE se niega en redondo a negociar, no supondría ningún deshonor o trauma.
Iglesias argumenta que, si el PSOE rectifica tres puntos clave de su acuerdo con C’s (reforma laboral, reforma fiscal, salario mínimo), Podemos no pondrá ningún obstáculo a que Pedro Sánchez sea presidente, y devolviéndole la anáfora de la investidura, añade que, si este quiere, puede haber un Gobierno progresista "la semana que viene”.
Al mismo tiempo, el líder del partido morado subraya que la presión que ha sufrido Sánchez por parte de su partido y de los poderes financieros es "asfixiante", y reitera la idea de que esos poderes no dejarán que el PSOE pacte con Podemos. Pero descarta que su partido se plantee abstenerse in extremis para dejar gobernar en minoría al PSOE con C's: "Cuando una fuerza política con 5,3 millones de votos le dice a otra con 5 millones, en una situación en la que podrían gobernar juntos perfectamente, 'no, usted pase a la oposición, que va a influir mucho…'. Pues lo mismo podríamos decir nosotros: pasen ustedes a la oposición e influyan".
Sobre Europa, cuenta que mantienen contactos con diversas fuerzas de izquierda (Bloco de Esquerda, PS belga, disidentes del PS francés, Mélenchon...) para forjar alianzas capaces de modular la política económica de la UE. Su idea es que "hay que construir un nuevo espacio con los sectores de la socialdemocracia que quieren recuperar los estados del bienestar en Europa".
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2015.12.05 13:13 qryq La encrucijada (6)

La sociedad tecnológica actual
La sociedad tecnotrónica puede ser el sistema del futuro, pero todavía no lo es; puede desarrollarse a partir de lo que ya existe aquí, y lo hará probablemente a menos que un número suficiente de individuos vea el peligro y rectifique el curso. Para que así suceda, es preciso entender con un detalle mayor la forma en que opera el sistema tecnológico actual y su efecto sobre el hombre.
¿Cuáles son los principios que guían este sistema tal y como es hoy? Dos son los principios que dirigen los esfuerzos y pensamientos de todos los que laboran con él. El primer principio es la máxima de que <>. Si es posible fabricar armas nucleares, deben fabricarse aun cuando puedan destruirnos a todos. Si es posible viajar a la Luna o a los planetas, debe hacerse aun a costa de dejar insatisfechas muchas necesidades aquí en la Tierra. Este principio implica la negación de todos los valores que ha desarrollado la tradición humanista, tradición que sostiene que algo debe hacerse porque es necesario para el hombre, para su crecimiento, su alegría y su razón, o porque es bello, bueno, o verdadero. Una vez que se acepta este principio de que las cosas deben hacerse porque técnicamente son posibles, todos los demás valores caen por tierra y el desarrollo tecnológico se convierte en el fundamento de la ética.
El segundo principio es el de <>. Pero el requisito de eficiencia máxima lleva como consecuencia el requisito de la mínima individualidad. Se cree que la máquina social trabaja más eficientemente cuando los individuos son rebajados a unidades puramente cuantificables, cuyas personalidades puedan expresarse en tarjetas de ticadas. Tales unidades pueden manejarse de modo más fácil mediante reglas burocráticas, porque no causan molestias ni crean fricciones. Mas para alcanzar este resultado, el hombre debe ser desindividualizado y enseñado a hallar su identidad en la corporación antes que en él mismo.
La cuestión de la eficacia económica precisa de una consideración cuidadosa. El ser económicamente eficiente, es decir, usar la menor cantidad posible de recursos a fin de obtener el máximo efecto, debiera colocarse en un contexto histórico y evolutivo. Obviamente, el problema es más importante en una sociedad en la que la escasez material es el hecho primario de la vida, pero en la medida en que los poderes evolutivos de una sociedad adelanten, disminuirá su importancia.
La segunda línea de investigación sería examinar atentamente el hecho de que la <> es un elemento conocido únicamente en unidades que ya existen. Puesto que no sabemos gran cosa de la eficiencia o ineficiencia de aproximaciones no ensayadas se debe tener cuidado al enjuiciar las cosas que pudieran entrar en el terreno de la eficiencia. Más aún, se debe tener sumo cuidado al considerar y especificar el área y el período de tiempo que se examina. Lo que puede parecer eficiente, gracias a una definición estrecha, puede ser muy ineficiente si se amplia el tiempo y el alcance de la discusión. En economía, para ilustrar el caso, hay una conciencia en aumento de los llamados "efectos circunvecinos": esto es, efectos que van más allá de la actividad inmediata y que, a menudo, se pasan por alto a la hora de considerar los beneficios y los costos. Un ejemplo sería evaluar la eficiencia de un proyecto industrial particular sólo de acuerdo con los efectos inmediatos de esta empresa, olvidando, por ejemplo, qué desperdicios depositados en las corrientes cercanas y en el aire representan una seria y costosa ineficiencia en relación con la comunidad. Se necesita, por ende, desarrollar claramente normas de eficiencia que tomen en cuenta el tiempo y el interés de la sociedad como un todo. Finalmente, es menester tener presente al elemento humano como factor básico dentro del sistema cuya eficiencia tratamos de examinar.
Otra costumbre general en el trabajo organizado consiste en suprimir de continuo los elementos de creatividad (que implican un componente de riesgo o incertidumbre) y el trabajo de grupo dividiendo y subdividiendo las tareas hasta tal punto que no pueda, o no se requiere, ningún juicio o contacto interpersonales. De ningún modo se quiere decir que los trabajadores y técnicos sean inmunes a este proceso. Su frustración es, con frecuencia, percibida y articulada, y comentarios como <> y <> no son raros. Una vez más la eficiencia entendida de manera estrecha puede ser desmoralizadora y costosa tanto para el individuo como para la sociedad.
Un sistema puede dar la impresión de eficiencia, si sólo nos interesa la inversión y el rendimiento. Pero si tomamos en cuenta lo que los métodos en el sistema hacen con los seres humanos, podremos descubrir que éstos se hallan aburridos, ansiosos, deprimidos, tensos, etc. Los resultados podrían ser dos: 1) La imaginación de tales individuos discurriría con gran trabajo debido a su patología psíquica, no serían creativos, su pensamiento sería rutinario y burocratizado y, en consecuencia, no brotarán de ellos nuevas ideas o soluciones que contribuyan a un desenvolvimiento más productivo del sistema; su energía, además, estaría considerablemente menguada. 2) Padecerían muchas enfermedades físicas, producto de la tensión; y este menoscabo en la salud es también un perjuicio para el sistema. Si, encima, advertimos lo que está en tensión y angustia producen en su relación con su esposa y hijos y en su desempeño como ciudadanos responsables, puede colegirse que para el sistema como un todo en el método, eficiente en apariencia, resulta ineficiente no sólo bajo un criterio humano, sino también con un criterio meramente económico.
Resumiendo: la eficiencia es deseable en toda clase de actividad orientada por un fin. Empero, debiera considerarse en función de sistemas más amplios, de los cuales el sistema estudiado es sólo una parte; debiera también tener presente dentro del sistema el factor humano. La eficiencia, es fin, como tal no debería ser norma dominante en ninguna empresa.
El otro aspecto del mismo principio, el del máximo rendimiento, sostiene, formulado de manera muy simple, que cuánto más se produzca lo que sea que produzcamos, tanto mejor. El éxito de la economía del país se mide por el aumento de la producción total. Es el caso del éxito de una compañía. El éxito de la economía se estima en términos de una producción en constante aumento, no existiendo idea de un límite donde la producción pudiera estabilizarse. De modo similar, la comparación entre países se basa en el mismo principio. Así, un día se destaca por ser "El día más caluroso de la década", o el más frío, según el caso, e imagino que algunas personas se consuelan de las inconveniencias que acarrea sintiéndose orgullosas de ser testigos de la marca en la temperatura. Podría poner muchísimos más ejemplos de que el constante aumento de la cantidad constituye la meta de nuestra vida. En efecto, a esto es a lo que se refiere el concepto de "progreso".
Poca gente plantea la cuestión de la cualidad, o qué utilidad tiene todo este acrecentamiento de la cantidad. Esta omisión resulta evidente en una sociedad que no tiene ya como centro al hombre y en la que un aspecto, el de la cantidad, ha ahogado a todos los demás. Es fácil ver que el predominio de este principio <> conduce a un desequilibrio del sistema total. Si todos los esfuerzos están encaminados a hacer más, la cualidad vivir pierde toda importancia y actividades que una vez fueron un medio se convierten en fines.
Si el principio preponderante es producir más y más, el consumidor debe estar preparado a querer -esto es, a consumir- más y más. La industria no confía en el deseo espontáneo de más y más mercancías por parte del consumidor. Construyendo para volver anticuados sus artículos, obliga a éste con frecuencia a comprar nuevas cosas cuando las viejas podrían servirles mucho tiempo más. Cambiando la forma y la presentación de sus productos, vestidos, artículos durables e incluso alimentos, lo fuerza psicológiamente a comprar más de lo que pudiera desear o necesitar. La industria, bajo el apremio de aumentar su producción, no confía, pues, en las necesidades y apetitos del consumidor, sino en considerable medida en la publicidad -que constituye la ofensiva más importante contra el derecho del consumidor a saber lo que desea-. El gasto de miles de millones de euros en publicidad directa en periódicos, revistas, radio y televisión puede parecer un empleo irracional y despilifarrado del talento humano. Pero no le falta razón a un sistema que cree que acrecentar la producción y, por ende, el consumo es un rasgo vital de nuestro sistema económico, sin el cual se derrumbaría.
La ansiedad de la industria respecto de lo que podría sucederle a nuestra economía si nuestro estilo de vida cambiara, se halla expresada en esta breve cita de un prominente inversionista de la banca:
La ropa sería comprada por su utilidad; los alimentos se adquirirían en base a su valor económico y nutritivo; los automóviles quedarían reducidos a lo esencial y permanecerían con sus mismos propietarios todos los 10 o 15 años de su vida útil; las casas serían construidas y conservadas por sus cualidades habitacionales y no por su diseño o el valor del terreno. Pero ¿qué le pasaría a un mercado que depende de los nuevos modelos, los nuevos estilos y las nuevas ideas?
CONTINUARÁ...
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2015.03.16 04:20 ajavier Varios intelectuales acaban de crear la Red Floridablanca. Se trata, de un grupo liberal-conservador que nace para recordar al PP, Ciudadanos y Vox las esencias ideológicas que todos ellos defienden, en mayor o menor medida.

Varios intelectuales acaban de crear la Red Floridablanca. Se trata, como su propio nombre sugiere, de un grupo liberal-conservador que nace para recordar al PP, Ciudadanos y Vox las esencias ideológicas que todos ellos defienden, en mayor o menor medida. El próximo martes los impulsores de esta idea celebran su puesta de largo. El exdirigente del PP Gabriel Elorriaga pronunciará una conferencia. Y está previsto que al acto, que tendrá lugar en el centro de Madrid, asistan el exministro Jaime Mayor Oreja y el exsecretario de Estado Ignacio Astarloa. Es decir, a esta cita de la derecha política se suma la parte del PP más crítica con las políticas de Mariano Rajoy. ...... .......
Los organizadores confirman a este diario que están invitados al primer acto de esta plataforma dirigentes y miembros del Partido Popular, Ciudadanos y Vox. Ya existen contactos entre dichos partidos y esta suerte de think tank que busca, según sus ideólogos, "ayudar a los cuadros políticos de la derecha" en estos tiempos de crisis profunda del sistema democrático surgido en la Transición. A su juicio, los problemas del régimen actual tienen que ver con la cerrazón de los dos grandes partidos y la consiguiente "creación de oligarquías". Para ellos, la solución pasa por identificar esos errores desde una perspectiva liberal y ponerse a trabajar para resolverlos cuanto antes. ..... .......
En conversación con Vozpópuli, el profesor de Historia Florentino Portero, que es uno de los fundadores, explica que esta plataforma nace “para debatir la idea de lo liberal-conservador en el siglo XXI, para estudiar qué significa ser liberal-conservador en 2015 en España”. No solo pretenden alumbrar las esencias de su ideología, sino que, además, quieren marcar las líneas que debería seguir cualquier programa político que se considere representante de ese espectro político. Su finalidad última es que “los partidos, sean la siglas que sean, vuelvan a conectar con los votantes de la derecha”.
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